San Luis Potosí, SLP.- El panteón del Saucito, el más grande y antiguo de la capital potosina, enfrenta una crisis silenciosa, más del 80 por ciento de sus sepulturas permanecen en el abandono. Son cerca de 100 mil fosas cubiertas por maleza, sin flores ni rastros de familiares que las visiten, un reflejo del deterioro que hoy caracteriza al emblemático camposanto.
De acuerdo con el titular de Servicios Municipales, Christian Azuara, el Saucito alcanzó desde hace tiempo su máxima capacidad —más de 200 mil cuerpos—, por lo que ya no se permiten nuevas inhumaciones, salvo las que se realizan tras una exhumación autorizada. Es decir, el cementerio opera en un sistema de rotación constante, más por necesidad que por planeación.
Uno de los factores que contribuyó al abandono, explicó, fue la desaparición de la figura de perpetuidad implementada por gobiernos anteriores. Ahora, las concesiones de los espacios tienen vigencia de siete años, con posibilidad de prórroga si los familiares lo solicitan. Sin embargo, la falta de seguimiento y de interés de muchos propietarios ha dejado cientos de tumbas sin refrendo ni mantenimiento.
Ante esta situación, el Ayuntamiento, en conjunto con la sindicatura y el área jurídica, analiza la publicación de edictos para recuperar los espacios abandonados y darles un uso regularizado. Se trata de un proceso lento y delicado, que requiere respetar la normatividad sanitaria y los derechos de los concesionarios.
El abandono ha dejado huellas visibles, caminos cubiertos por hierba, lápidas fracturadas y estructuras vencidas por el tiempo. Azuara reconoció que las lluvias recientes aceleraron el crecimiento de la vegetación, complicando las labores de limpieza en un lugar que, pese a su saturación, sigue siendo punto de encuentro de miles de familias cada Día de Muertos.
Actualmente, el Saucito solo dispone de cinco espacios para sepultar a menores de 12 años, mientras que otros cementerios municipales como La Españita se encuentran igualmente al borde del límite.
Aun con estas dificultades, el panteón se prepara para recibir nuevamente a los visitantes. El próximo 31 de octubre, con motivo de las celebraciones de Día de Muertos, abrirá sus puertas en horario especial, intentando por unos días revivir la memoria de quienes reposan en un lugar que hoy, más que sagrado, parece condenado al olvido.