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Advierten delitos federales por uso de INEs falsas

Sabemos de jóvenes que gestionan credenciales falsas para poder entrar a bares o antros, pero eso puede derivar en un proceso penal: Sergio Aispuro

San Luis Potosí, SLP.- El Instituto Nacional Electoral (INE) lanzó un llamado firme a la ciudadanía, particularmente a los jóvenes, para que eviten el uso de credenciales de elector falsas y a los negocios para que no las validen. La advertencia surge luego de que autoridades municipales reportaran el hallazgo de al menos 80 credenciales falsas utilizadas por menores de edad en centros nocturnos de la capital potosina.
 
El delegado del INE en San Luis Potosí, Pablo Sergio Aispuro Cárdenas, reconoció que el fenómeno no es nuevo, pero sí preocupante, ya que involucra posibles delitos federales tanto para quien falsifica el documento como para quien lo utiliza o lo valida.
 
“Es un tema delicado. Sabemos de jóvenes que gestionan credenciales falsas para poder entrar a bares o antros, pero eso puede derivar en un proceso penal. No se trata de una travesura”, advirtió el funcionario.
 
Aispuro Cárdenas explicó que aunque algunas falsificaciones son elaboradas con tecnología avanzada, el personal técnico del Instituto puede detectarlas fácilmente. “Por muy bien hechas que estén, las credenciales falsas no son idénticas. El INE utiliza marcas de agua, sellos holográficos y salvaguardas microscópicas imposibles de replicar al cien por ciento”, señaló.
 
Además, subrayó que los establecimientos que acepten credenciales falsas también pueden ser sancionados, ya que estarían incurriendo en la validación de documentos falsos, un acto con implicaciones penales.
 
“Hay negocios con capacidad tecnológica que, si se prestan a producir o validar estos documentos, enfrentan delitos del orden federal. No vale la pena. Mejor esperen a tener 18 años y disfruten con responsabilidad la libertad que eso implica”, exhortó.
 
El delegado insistió en que cualquier persona que detecte este tipo de prácticas debe denunciarlo ante la autoridad electoral o ministerial, pues la falsificación de documentos oficiales no es un asunto menor ni una “ocurrencia juvenil”.
 
El caso, que comenzó como un tema de control en antros y bares, abre una reflexión más amplia sobre la cultura de la legalidad y la banalización del fraude entre los jóvenes. La búsqueda de diversión no debería pasar por encima del respeto a la ley ni del uso indebido de documentos oficiales que representan la identidad y los derechos ciudadanos.
 
En tiempos donde la tecnología facilita la falsificación, el llamado del INE va más allá de una simple advertencia, es un recordatorio de que la credencial de elector no es una llave para el ocio, sino un instrumento de participación democrática.
 
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