San Luis Potosí, SLP.- El Corredor Cultural Carranza volvió a poner sobre la mesa la discusión en torno a la ciclovía instalada en esa vialidad, señalando que lejos de convertirse en un detonante de movilidad sustentable, ha derivado en afectaciones económicas para el comercio establecido.
Alberto Narváez Arochi, representante de los empresarios de la zona, advirtió que el diseño inconcluso del proyecto es el principal problema. La propuesta original contemplaba extenderse hasta la glorieta González Bocanegra, pero la ejecución se quedó a medias, lo que ha reducido significativamente el flujo esperado de usuarios.
Actualmente, explicó, la infraestructura ciclista registra un promedio de 60 ciclistas por hora, una cifra que, según dijo, se encuentra muy por debajo de lo proyectado y que no justifica la afectación generada a negocios que dependen del tránsito peatonal y vehicular.
Narváez planteó la necesidad de replantear el modelo de ciclovía, no con la lógica de improvisación que hasta ahora ha prevalecido, sino con una visión integral que articule vialidades estratégicas como Himno Nacional, Avenida Juárez, Carranza y el Centro Histórico.
El reclamo empresarial no es menor, en una ciudad donde la movilidad es uno de los principales pendientes, las ciclovías deberían representar una alternativa funcional y no un obstáculo. La reflexión de fondo es si las autoridades están apostando por proyectos sustentables bien planeados o si se limitan a instalar infraestructura simbólica que, en los hechos, no resuelve los problemas urbanos y termina enfrentando a comerciantes con usuarios.