Es una tentación, pretender quedar bien con todos. Porque, no es posible agradar, a tantos que sondistintos.
Quién busca estar bien con todos, en algún momento terminará mal con alguien.
Por eso, la vida se construye tomando decisiones. Y estás, aunque duelan, nos obligan a hacer una opción.
Al tomar una decisión, hay que considerar, qué es lomás importante, y no dejar que se pierda .
Y, si somos hombres de fe, es necesario pensar, que lo más grandioso, es alcanzar la vida eterna; y no perderla, por enfocarse tanto en lo pasajero.
Dice el Evangelio: “Con el dinero, tan lleno de injusticias, gánense amigos que, cuando ustedes mueran, los reciban en el cielo”. (Lc.16).
Hay que conservar a los amigos que nos traen ladicha, y también la paz; y que nos pueden ayudar, a conseguir la gloria.
Y, como no se puede servir a dos amos, es bueno hacer una opción, por los que son valiosos.
Dice el Evangelio: “No hay criado que pueda servir a dos amos, pues odiará a uno y amará al otro, o se apegara al primero y despreciara al segundo”. (Lc.16).
No tengamos miedo a decidir. Porque la decisión, es indispensable para quedarnos con lo mejor.
Pidamos la luz del Espíritu, para detectar lo que esbueno y valioso. Y así, tener el valor de renunciar a lo menos, para no perder lo mas.
Pbro. Lic. Salvador Glez. Vásquez
Evangelio
Del santo Evangelio según san Lucas: 16, 1-13
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Había una vez un hombre rico que tenía un administrador, el cual fue acusado ante él de haberle malgastado sus bienes. Lo llamó y le dijo: ‘¿Es cierto lo que me han dicho de ti? Dame cuenta de tu trabajo, porque en adelante ya no serás administrador’. Entonces el administrador se puso a pensar: ‘¿Qué voy a hacer ahora que me quitan el trabajo? No tengo fuerzas para trabajar la tierra y me da vergüenza pedir limosna. Ya sé lo que voy a hacer, para tener a alguien que me reciba en su casa, cuando me despidan’.
Entonces fue llamando uno por uno a los deudores de su amo. Al primero le preguntó: ‘¿Cuánto le debes a mi amo?’. El hombre respondió: ‘Cien barriles de aceite’. El administrador le dijo: ‘Toma tu recibo, date prisa y haz otro por cincuenta’. Luego preguntó al siguiente: ‘Y tú, ¿cuánto debes?’. Éste respondió: ‘Cien sacos de trigo’. El administrador le dijo: ‘Toma tu recibo y haz otro por ochenta’.
El amo tuvo que reconocer que su mal administrador había procedido con habilidad. Pues los que pertenecen a este mundo son más hábiles en sus negocios que los que pertenecen a la luz.
Y yo les digo: Con el dinero, tan lleno de injusticias, gánense amigos que, cuando ustedes mueran, los reciban en el cielo.
El que es fiel en las cosas pequeñas, también es fiel en las grandes; y el que es infiel en las cosas pequeñas, también es infiel en las grandes. Si ustedes no son fieles administradores del dinero, tan lleno de injusticias, ¿quién les confiará los bienes verdaderos? Y si no han sido fieles en lo que no es de ustedes, ¿quién les confiará lo que sí es de ustedes?
No hay criado que pueda servir a dos amos, pues odiará a uno y amará al otro, o se apegará al primero y despreciará al segundo. En resumen, no pueden ustedes servir a Dios y al dinero”.
Palabra del Señor.