San Luis Potosí, SLP.- En pleno 2025, San Luis Potosí mantiene un rezago que lastima la calidad de vida de miles de habitantes: más de 150 calles de la capital continúan siendo simples caminos de terracería, principalmente en la zona norte de la ciudad. El propio director de Obras Públicas, Eustorgio Chávez Garza, lo reconoció al admitir que estas vialidades requieren una rehabilitación integral.
El dato, aunque dicho con naturalidad por el funcionario, exhibe el profundo abandono en el que viven colonias enteras que nunca han contado ni siquiera con pavimento, mientras otras zonas pelean día a día con el bacheo insuficiente. La desigualdad urbana se refleja con crudeza, mientras se anuncian obras de relumbrón en avenidas céntricas, miles de familias todavía caminan y circulan sobre polvo o lodo.
El director aseguró que estas calles forman parte del banco de proyectos municipales y que podrían ser incluidas en el Consejo de Desarrollo para avanzar hacia su construcción. Sin embargo, no precisó si este proceso arrancará en el actual trienio o quedará como herencia para la siguiente administración. En otras palabras, se reconoce el problema, pero no se ofrece una fecha ni una ruta clara de solución.
Lo alarmante es que este rezago no es nuevo. Administraciones anteriores han hecho el mismo recuento de colonias pendientes, han prometido atenderlas y, al final, todo se reduce a listados y expedientes archivados. La historia parece repetirse diagnósticos sí, obras no.
Mientras tanto, los ciudadanos enfrentan diariamente los efectos de la falta de infraestructura básica, transporte deteriorado, inundaciones constantes en temporada de lluvias y una calidad de vida marcada por la omisión .
El reconocimiento oficial de más de 150 calles en terracería no debería quedarse en un inventario burocrático. Es un recordatorio de que la capital arrastra un déficit urbano que exige voluntad política real y acciones inmediatas, no solo promesas para “cuando haya recursos” o “cuando lo apruebe el consejo”.