Debido a que la filmación de Las Muertas se demoraba y él ya tenía otros compromisos laborales, Damián Alcázar no pudo participar en la primera serie de Luis Estrada. Pero en la alfombra roja del estreno, la historia fue otra.
El protagonista de otros filmes del realizador de La Ley de Herodes y El Infierno asistió este lunes a la Cineteca Nacional para respaldar en su premier a su amigo, a quien describió como el mejor cineasta de México.
"Espero que me lo perdone en el siguiente proyecto. Tiene un gran elenco y hasta le hice un bien no estando yo, porque seguramente mi amigo Joaquín (Cosío) va a estar formidable", expresó Alcázar.
Si bien la amistad y colaboración entre ambos es larga, el afecto que le profesaron otros de sus actores no fue menor.
La alfombra roja del serial de Netflix pasaron múltiples personalidades del reparto, encabezado por Arcelia Ramírez, Paulina Gaitán, Alfonso Herrera, Joaquín Cosío y Leticia Huijara.
Todos se dijeron admiradores de su director, de quien resaltaron su capacidad única para aterrizar una producción enorme.
"Me quieren mucho porque soy a toda madre. ¿Mi personaje favorito? El director", valoró el propio Estrada.
Pese al afecto, sus colaboradores recurrentes mencionaron que trabajar con el cineasta no es sencillo debido a su nivel de exigencia, tal como para guiar a 170 actores en tono de sátira.
Joaquín Cosío, que ha actuado para él en cintas como El Infierno y ¡Que Viva México! incluso mencionó el "Síndrome Luis Estrada", al referirse al compromiso que deben de tener para aprenderse a la perfección los diálogos y solicitar lo mismo.
"Trabajar con Luis es un reto absoluto, no es nada sencillo, es una prueba como actor porque él te exige. No es nada simple, a muchos directores les interesa la cámara y el ángulo, el texto no les interesa demasiado, pero Luis es escrupuloso con el texto. Es impresionante, se los sabe todos.
"Luis no haría algo que no fuera vigente, es un provocador, un director que le gusta hablar del presente e involucrar a todos aquellos que conforman nuestro destino políticamente y socialmente. Las Muertas no es la excepción, los universos que retrata son de corrupción impresionantes", dijo Cosío.
La apreciación la compartió Paulina Gaitán. Estrada vio su película con Alfonso Herrera Me Casé con un Idiota y apreció la química entre ambos, pero ni eso resolvió su participación en los capítulos como pareja.
"Aprendí muchísimo, yo digo que me gradué de Harvard después de terminar la serie porque sí es como ese cine que me gusta hacer a mí, con reglas, que es estricto. Yo funciono bastante bien así", indicó la actriz.
El director de La Dictadura Perfecta además tuvo más elementos para trabajar que nunca. Afirmó que jamás había contado con tantos sets, locaciones, coches viejos y extras, por lo que le enorgullecía llevar todo al tono que buscaba.
Estrada considera que un cliché en su trabajo es no dejar un títere con cabeza y criticar a todos, por lo que en esta serie se lanza contra todos sin miramientos.
"Las víctimas que tuvieron las peores torturas, humillaciones, tragedias, cuando tienen oportunidad, se vuelven hijas de la chingada porque en este país todos somos unos hijos de la chingada", mencionó el realizador.
Tanto control tuvo en esta versión que hasta se permitió trabajar un final distinto al del libro de Jorge Ibargüengoitia, en el que está basada la serie.
"Después de que yo la analicé, palabra por palabra y no exagero, de pronto con mis coguionistas llegamos a la conclusión de que el final era muy precipitado. Decidimos de alguna manera, con todo y el tono y el humor de Ibargüengoitia, desarrollar más lo que ocurre en ese capítulo. Va a ser bien interesante", consideró Estrada.
Por la alfombra también desfilaron otros de sus actores, como Kristyan Ferrer, Sofía Espinosa y Mauricio Isaac, entre otros.