Tras un "no me toques" de Gerardo Fernández Noroña, presidente del Senado y quien guiaba la sesión de clausura de la Comisión Permanente, Alejandro "Alito" Moreno, presidente del PRI, lanzó un derechazo con mano abierta que tambaleó a su antagonista.
El también senador tricolor había subido a la tribuna a reclamarle al morenista haber incumplido un acuerdo de abrir un debate que evaluara el periodo de sesiones.
En su calidad de presidente de la Mesa, Fernández Noroña había ignorado el acuerdo, puso a votación cerrar la sesión y apresuradamente sonó el Himno Nacional. Un descompuesto "Alito" subió a la tribuna a encarar al senador de Morena, cuando todavía coreaban el "sonoro rugir del cañón" del canto patrio.
Moreno manoteaba y reclamaba el incumplimiento de ampliar el debate.
--Te estoy pidiendo la palabra... exigía 'Alito'.
--No me toques --reviraba el morenista.
--¡Vente para acá...! ¡Te parto tu madre, cabrón!, amenazaba el campechano.
--No vengas a provocar-- le advertía el presidente.
Y vino la zacapela. El mandoble de derecha de "Alito" y luego empujones, mientras Dolores Padierna a su vez jalaba de un brazo a Fernández Noroña para que abandonara el salón. Un colaborador del legislador morenista se interpuso y fue aventado al suelo violentamente por "Alito" quien todavía lo agredió en el piso.
En ese ring en que se transformó por momentos la tribuna, "Alito" no estuvo solo: atrás de él, a la expectativa, figuraba el jefe de los diputados, Rubén Moreira, y el senador Pablo Angulo. Al otro extremo, el también diputado tricolor Carlos Gutiérrez Mancilla, quien sí soltó golpes.
Fernández Noroña huía. "Alito" gritaba: "Hicimos un acuerdo." . El senador del Verde, José Carlos Ramírez Marín le frenó el paso. "Cálmate, cálmate", le decía. "Las manos no, las manos no.".
--Lo único que hace (Fernández Noroña) es que estemos peor el día primero (de septiembre) -amenazó el campechano.
--Lo único que haces es mandar la señal de que el Senado se está perdiendo, dijo compungido Ramírez Marín.
Quizás, hace rato que ya lo habían perdido.
Contexto y repercusiones
El choque entre Alito Moreno y Fernández Noroña refleja una profunda polarización política y un clima cada vez más inflamado dentro del Legislativo. Sus enfrentamientos constantes —tanto en sesiones como en redes y medios— han generado desconfianza y preocupación sobre el clima institucional en el Senado.
Aunque ambos personajes representan fuerzas distintas, sus conflictos personales repercuten en la percepción pública del órgano legislativo, erosionando la imagen de cordialidad y compromiso del Senado.
Noroña denuncia 'Alito' responde: no me va a callar
El senador priista Alejandro Moreno aseguró que no guardará silencio frente a amenazas, persecuciones políticas, el uso de aparatos de justicia o el propio Estado en su contra, luego de pelea con el presidente de la Mesa Directiva del Senado, Gerardo Fernández Noroña.
Tras la contienda entre ambos legisladores, el morenista informó que impulsaría su desafuero y denunciaría a Moreno, así como al Vicecoordinador del tricolor en la Cámara de Diputados, Erubiel Alonso, y el diputado Carlos Gutiérrez Mancilla.
El ex Gobernador de Campeche descartó que las medidas de Noroña vayan a detener su respuesta y anticipó que estará listo para la defensa del País, a cualquier costo.