A sus 48 años, Jessica Chastain, ganadora del Óscar, regresará a la escuela: la Universidad de Harvard. La actriz estudiará un posgrado en Administración Pública, según reveló este martes en la Ciudad de México, con un propósito muy especial.
"No para ser política sino para combatir a los políticos. Quizás pueda ayudar con los problemas que nos afectan", comentó la estadounidense en una conferencia de prensa.
Una política con la que definitivamente no se enfrentaría es la Presidenta Claudia Sheinbaum, con quien, comentó, simpatiza.
"Admiro a Claudia. Es muy inteligente. Ya sabía de ella antes de que anunciara que iba a ir por la Presidencia. Es inspiradora".
Chastain vino al País para presentar su película Dreams, su segunda colaboración con el cineasta mexicano Michel Franco, tras Memory.
El largometraje, que se estrenará en salas el 11 de septiembre, es una tóxica historia de amor entre una filántropa millonaria (Chastain) y un bailarín mexicano, migrante indocumentado (Isaac Hernández).
Esa es la historia íntima, pero los personajes, a nivel macro, funcionan como una alegoría de la dinámica de poder entre los Estados Unidos y México.
"Jennifer es alguien que viene del privilegio. Tiene dinero, pero usa a la gente para su beneficio sin entender o empatizar. Cree que es amable, pero es clasista. Así se mueve, por encima de los demás.
"Puedes ver en eso cómo los Estados Unidos tratan así no solo a México, sino a muchos países. Dice que hará algo generoso pero solo es a su beneficio", consideró.
Dreams, que compitió en el pasado Festival de Cine de Berlín, fue rodada en San Francisco, Ciudad de México y algunas zonas fronterizas.
Chastain, estrella de filmes como La Noche Mas Oscura, dijo que siempre se ha considerado una mujer política, tanto en su vida personal como en la actoral.
"Amo provocar conversaciones que inviten a salir de la zona de confort. A mucha gente no le gusta ser abierta en lo político. Yo Veo ni trabajo como un acto político", afirmó.
Sobre el actual clima político en los Estados Unidos, expresó estar preocupada, principalmente por las nuevas políticas migratorias de Donald Trump. "Si olvidamos la importancia de los migrantes para nuestro país, eso nos meterá en problemas", aseguró.
Chastain, quien también ha trabajado con el cineasta Guillermo del Toro, admitió sentir una fuerte conexión con México desde niña, pues su abuela tenía una casa en La Paz. Ama la comida, la gente, el mezcal, la cultura y muchísimas cosas más, reveló.
"La Ciudad de México es la más emocionante del mundo. Nueva York está ahí, por supuesto. La amo. Pero para visitar, está México".
Este próximo 4 de septiembre, Chastain recibirá una estrella en el Paseo de la Fama en Hollywood.