El actor Austin Butler compartió los detalles de una serie de problemas de salud que lo dejaron hospitalizado y temiendo por su vida luego de finalizar la película biográfica de Elvis Presley, dirigida por Baz Luhrmann.
En una entrevista para Men's Health, Butler, de34 años, relató que todo comenzó con un virus que le provocó un dolor intenso, posiblemente relacionado con una apendicitis, y fue hospitalizado, pasando una semana en cama para recuperarse.
Posteriormente, mientras viajaba al set de The Bikeriders, de Jeff Nichols, sobre una banda de motociclistas del Medio Oeste, el actor sufrió una ceguera temporal causada por una migraña intensa al aterrizar el avión.
"Sentí como si me estuvieran chupando la vida. De repente, sentí una euforia y pensé que me estaba muriendo", contó Butler.
A pesar del episodio, se dirigió al set y trabajó todo el día, atribuyendo lo sucedido a la falta de sueño.
Durante la gira de prensa de Duna: Parte Dos en Corea del Sur, donde interpretó a Feyd-Rautha, comenzó a experimentar un dolor agudo en el pie, que lo obligó a caminar con los dedos encogidos durante ocho meses. Finalmente, un médico en Nueva York le extrajo un fragmento de vidrio del tamaño de un grano de arroz.
A pesar de estos episodios, Butler aseguró que aprender a equilibrar su vida y cuidar su salud ha sido clave para reducir los problemas médicos. Con la guía de su mentora, la actriz Laura Dern, entendió que no es necesario esforzarse hasta el límite para ofrecer actuaciones sobresalientes.
Hoy en día, el actor afirmó que puede dormir toda la noche, descansar bajo el sol y mantener su vida personal sin afectar su rendimiento profesional.
"No tienes que destruir la luz", reflexionó, destacando la importancia de priorizar la salud mientras sigue triunfando en Hollywood.