San Luis Potosí, SLP.- El Cuerpo de Bomberos Metropolitanos de San Luis Potosí enfrenta una de sus peores crisis operativas en años. Al menos cuatro de sus estaciones permanecen cerradas de manera indefinida debido a la escasez de personal y a la falta de recursos para sostener su funcionamiento, confirmó el comandante de la corporación, Adolfo Benavente Duque.
Las bases ubicadas en Lomas, la zona industrial, Soledad de Graciano Sánchez y otra en la periferia capitalina han suspendido actividades, lo que ha reducido de forma significativa la capacidad de respuesta en la zona metropolitana.
Benavente explicó que la decisión fue inevitable, “No contamos con suficientes elementos para cubrir las guardias. Sin refuerzos es imposible mantener las estaciones abiertas”.
Aunque aseguró que ninguna llamada de emergencia ha quedado sin atención, reconoció que el cierre ha complicado la logística diaria y ha forzado a redistribuir al personal activo, quienes en ocasiones deben atender hasta seis incidentes de manera simultánea.
En este contexto, la labor de bomberos voluntarios ha resultado vital para evitar que la situación rebase la capacidad de respuesta de la institución. Sin embargo, la dependencia de este apoyo refleja la vulnerabilidad de la corporación, que no solo atiende a la capital potosina, sino también a más de diez municipios de la región metropolitana.
La falta de presupuesto y de personal especializado mantiene a los Bomberos Metropolitanos en una condición crítica, lo que eleva el riesgo de que la población quede desprotegida ante emergencias mayores.