La Fiscalía General de la República (FGR) imputó ante un Juez federal a Martín Rivera Cisneros, su Delegado en Tabasco, por los delitos de discriminación, abuso y hostigamiento sexual, en perjuicio de una ex subordinada.
Después de que la audiencia fuera diferida en tres ocasionales, finalmente fiscales federales formularon la imputación contra el funcionario, ante Edmundo Perusquia Cabañas, Juez de control del Centro de Justicia Penal Federal del Reclusorio Norte, informaron fuentes conocedoras del caso.
En una audiencia inicial casi tres horas, el funcionario se reservó su derecho a declarar y, por solicitud de su defensa, el Juez Perusquia fijó para el próximo lunes a las 8:00 horas la diligencia en la que determinará si le vinculan o no a proceso.
Los delitos que le atribuyen al Fiscal Federal en Tabasco se basa en una denuncia presentada el 7 de noviembre de 2017 por una ex subordinada que lo acusa de tocamientos, insinuaciones, mensajes y cartas de índole sexual, cuando el hoy imputado era titular de la Unidad Especializada para la Atención de Delitos Cometidos en el Extranjero.
De acuerdo con los antecedentes del caso, los hechos presuntamente ocurrieron en 2016 y 2017 y la víctima en un primer momento acudió con el Director de Recursos Humanos de la Subprocuraduría Jurídica y de Asuntos Internacionales para exponerle la situación, pero éste únicamente le comentó que no se podría hacer nada ya que Rivera y el subprocurador eran amigos.
Rubio se enteró que la funcionaria había reportado la situación y eso trajo como consecuencia que a la mujer le cambiaran los horarios de la jornada laboral, la privaran de herramientas de trabajo, le quitaran su espacio de oficina y la aislaran en una bodega sin silla, computadora ni ventilación, según su denuncia.
La víctima denunció los hechos ante la FGR, pero en dos ocasiones la carpeta de investigación fue archivada, lo que obligó a que la víctima impugnara el "carpetazo" ante un juez de control y lograra una orden judicial para reabrir la indagatoria.
Desde hace poco más de tres meses, la FGR trató de celebrar la audiencia de imputación contra Rivera, sin embargo, por distintos motivos fue aplazada tres veces.
La primera fue el 9 de mayo, cuando no compareció e informó al juez que estaba enfermo de influenza; y la segunda ocurrió el 10 de julio, cuando se presentó ante el juzgador, pero horas antes le había solicitado el diferimiento por escrito, argumentando que necesitaba elaborar un dictamen pericial.
La tercera se programó para el pasado 28 de julio, pero fue diferida porque el delegado informó al juez que el titular de su defensa estaba de vacaciones en un viaje que había programado desde febrero.
En esa última ocasión, a solicitud de la afectada, el juez apercibió a Rivera que, de no presentarse a la audiencia de este martes con su abogado titular, le impondría una multa económica y se vería obligado a designar a un defensor distinto para llevar a cabo la diligencia.