En pleno Centro Histórico de la Ciudad de México, a espaldas de la Catedral Metropolitana, la chocolatería “Finca El Rocío”, propiedad de Andy y Gonzalo López Beltrán —hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador—, se ha convertido en un punto concurrido por capitalinos y turistas.
Ubicada en República de Guatemala 20, la tienda ofrece chocolates artesanales bajo el lema “Chocolate para el corazón”, frase que adorna un espejo dentro del local.
La alta demanda provoca filas de hasta 15 minutos de espera, mientras un solo empleado se encarga de atender, cobrar y preparar bebidas como frappés y chocolates calientes.
El negocio opera los siete días de la semana de 11:00 a 17:00 horas y, pese a la afluencia de clientes, no entrega tickets impresos en las compras.