Afuera de la Suprema Corte de Justicia, mientras se reunía por última vez el Pleno, dos organizaciones civiles se manifestaron contra lo que llamaron falta de independencia del nuevo Poder Judicial, que rendirá protesta el 1 de septiembre.
La Colectiva Feminista Ehécatl, de madres buscadoras de personas desaparecidas y mujeres violentadas, impidió el paso a la Corte, mientras que Resistencia Civil, Activa y Pacífica (Recap) realizó un mitin en la puerta principal.
Ambas acusaron que los nueves jueces, magistrados y ministros, elegidos mediante la reforma judicial impulsada por Morena, no tienen ni preparación ni independencia, por lo que difícilmente emitirán sentencias contra las propias autoridades, como fiscalías o gobiernos locales.
Consideraron que lo mejor sería que se anulara la elección de ministros, como propone el Magistrado Reyes Rodríguez Mondragón en el Tribunal Electoral, debido al uso sistemático de acordeones en la elección del 1 de junio.
"Nosotras denunciamos a varios jueces que quedaron en el Estado de México y nunca nos hicieron caso. Por eso estamos aquí, porque no creemos en el próximo Poder Judicial.
"No creemos que sean independientes ni que estén preparados ni que sean honestos. Nosotros denunciamos a un magistrado que quedó en un tribunal de alzada en Chiconautla, él era el que tenía la concesión de la cafetería en los juzgados penales de Chiconautla y quedó como magistrado de alzada", dijo Carmen Zamora, de Ehécatl, en una de las puertas laterales.
Al lado de mujeres que sostenían carteles con el retrato de sus familiares desaparecidos, o que acusaron que tienen procesos judiciales irregulares, afirmó que los casos de sus familiares no han avanzado por una mala integración de expedientes o simples retrasos provocados por las fiscalías.
"Hemos estado siguiendo los perfiles de los jueces de los estados que a nosotras nos interesan, donde están nuestras carpetas. No tienen ninguna preparación, ninguna. Hay juezas que sus familiares han estado en la cárcel, que han estado siendo objeto de investigaciones judiciales y federales y quedaron como juezas, como jueces", señaló.
Las activistas llegaron cuando ya habían entrado los ministros, pero al bloquear las puertas y permitir el paso sólo por la 5, afectaron el ingreso de visitantes.
En la puerta principal, protegida normalmente con vallas, la Recap llegó a apoyar la última sesión que presidió Norma Piña como presidenta y a exigir que el Tribunal Electoral anule la elección. Su dirigente, Rolando Solís, adelantó que mañana, cuando podría discutirse esa propuesta, harán un mitin afuera de ese organismo.
"Hay un peligro real que atenta contra la democracia. Los magistrados son del bienestar y por ende tendrán sin lugar a dudas todo lo que diga el Poder Ejecutivo, entonces la división de poderes queda en el olvido. La división de poderes sería un mito", dijo.