San Luis Potosí, SLP.- El alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, aseguró que en lo que va de su administración no se ha otorgado ni un solo permiso nuevo para la instalación de vendedores ambulantes en el primer cuadro de la ciudad.
La declaración surge tras los señalamientos de Alejandrina Cedillo, ex presidenta de la organización Nuestro Centro, quien denunció una presencia desmedida de comerciantes informales en las principales calles del Centro Histórico.
El alcalde de la capital afirma que los números oficiales no respaldan esa percepción. Mientras versiones ciudadanas hablaban de más de 2 mil ambulantes, tanto el censo municipal como el de la propia agrupación empresarial coinciden en que la cifra ronda los 500. Se trataría, insistió, de comerciantes con años en la zona, no de un crecimiento reciente del padrón.
El edil recalcó que se mantiene un compromiso para evitar que se extiendan los puestos en áreas emblemáticas como Hidalgo, Zaragoza y Plaza de Armas, sitios donde la saturación del espacio público suele generar mayor inconformidad entre comerciantes formales, peatones y visitantes.
No obstante, Galindo también defendió la permanencia del comercio informal al señalar que representa un sustento económico para cientos de familias, “Prefiero a la gente vendiendo que delinquiendo”, declaró.
La postura del alcalde abre un ángulo polémico, mientras se insiste en la necesidad de regular y contener al ambulantaje, también se exhibe cierta tolerancia hacia prácticas informales que han generado históricamente tensiones con el comercio establecido. A la vez, cuestionó lo que calificó como una contradicción, que se exija mano dura contra los vendedores ambulantes, mientras se pide flexibilidad para negocios formales que operan sin licencias o con trámites pendientes.
El debate de fondo sigue sin resolverse, ¿hasta dónde debe permitirse la informalidad como salida económica y en qué momento se convierte en un obstáculo para la movilidad, la imagen urbana y la competitividad del Centro Histórico?