San Luis Potosí, SLP.- El estado de San Luis Potosí atraviesa un panorama preocupante en materia de influenza, pese a no estar en temporada invernal. De acuerdo con datos de la Dirección General de Epidemiología, el estado figura entre los primeros lugares del país con más contagios y muertes por esta enfermedad respiratoria viral en pleno agosto, en lo que se conoce como la temporada interestacional.
Durante la semana epidemiológica 31 —del 27 de julio al 2 de agosto—, se notificaron en la entidad 471 casos de enfermedad tipo influenza (ETI) e infección respiratoria aguda grave (IRAG), lo que representa casi el 2% de todos los reportados a nivel nacional. De estos, 40 fueron confirmados por laboratorio, equivalentes al 4.3% del total del país, cifra que coloca a San Luis Potosí entre los diez estados con mayor incidencia.
El dato más alarmante es el de la mortalidad, se han registrado dos defunciones confirmadas por influenza, lo que equivale al 11.8% de todas las muertes reportadas en México en lo que va de la temporada interestacional. Esta proporción coloca a San Luis Potosí al mismo nivel que Oaxaca y solo por debajo de Veracruz.
La circulación de los subtipos virales sigue la tendencia nacional, con predominio de la influenza A (H1N1), aunque en la región centro del país —donde se ubica San Luis Potosí— hay una mayor presencia de influenza B y A(H3N2).
Sin embargo, la magnitud del problema choca con una realidad preocupante, en los hospitales y centros de salud del estado no hay disponibilidad de la vacuna contra la influenza fuera de la temporada invernal. Las campañas de vacunación se concentran a partir de octubre y, en la práctica, solo quienes acuden en los primeros días logran acceder a la dosis, pues las existencias se agotan rápidamente.
Incluso, a bebés que requieren su primera dosis a partir de los ocho meses se les niega la aplicación y se les pide esperar hasta que inicie la temporada oficial, a pesar de que actualmente hay circulación activa del virus y un aumento de casos. Esta política de vacunación limita la protección de la población frente a una enfermedad que puede ser grave, especialmente para grupos vulnerables como menores de edad, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Especialistas señalan que, mientras la Secretaría de Salud estatal mantiene vigilancia epidemiológica mediante la red de Unidades Monitoras de Enfermedad Respiratoria Viral, las estrategias de prevención quedan incompletas si la vacunación no está disponible todo el año. La temporada interestacional, que se extenderá hasta finales de septiembre, ya muestra que la influenza no es exclusiva del invierno, y las autoridades deberán reconsiderar la manera en que distribuyen y aplican las dosis para evitar más contagios y muertes prevenibles.