El censo permite redibujar los mapas electorales y por lo tanto influye en el número de votos que cada estado aporta
El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó cambiar la forma en que la Oficina del Censo recopila datos, con la intención de excluir a los migrantes que se encuentran en esa nación sin autorización, confirmó ayer el Mandatario.
Esta herramienta se utiliza para diversos fines. Permite redibujar los mapas electorales y por lo tanto influye en el número de votos que cada estado aporta al colegio electoral -el organismo que elige formalmente al Mandatario-, en los escaños del Congreso y en las políticas y asignación de fondos federales.
"He instruido a nuestro Departamento de Comercio que comience de inmediato el trabajo en un nuevo y altamente preciso censo basado en hechos y cifras actuales. Las personas que se encuentren en nuestro país ilegalmente NO SERÁN CONTADAS EN EL CENSO", anunció Trump en sus redes sociales.
Expertos señalan que no está claro exactamente cuál es la propuesta de Trump, si realizará cambios para el censo de 2030 o implicará un conteo a mitad de la década, y, de ser así, si se utilizaría para el proceso de asignación de escaños en el Congreso con base en el total poblacional.
El anuncio del Presidente encaja en su patrón de remodelar a su gusto las medidas básicas de cómo funciona la sociedad estadounidense.
En una decisión de 2019, la Suprema Corte impidió que Trump agregara una pregunta sobre ciudadanía en el censo de 2020.
La última vez que se incluyó una pregunta sobre este tema fue en 1950, y los expertos de la Oficina del Censo estiman que se dejaría de contar a millones de hispanos y migrantes si se les cuestionara sobre su ciudadanía.