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'Legal, pero sin legitimidad', la Iglesia expresa su preocupación por la Reforma Judicial

La abstención del 87% de los electores en ese proceso debe interpretarse como una forma de protesta silenciosa

En medio del debate nacional que ha generado la reciente reforma al Poder Judicial, el vocero del Arzobispado de San Luis Potosí, Tomás Cruz Perales, expresó con firmeza la preocupación de la Iglesia potosina ante lo que considera un proceso “acelerado, no consensuado” y que, aunque revestido de legalidad, carece de verdadera legitimidad ciudadana.
 
“Vivimos un momento histórico, sin duda, con una reforma que otorga a los ciudadanos el derecho a elegir jueces y magistrados. Sin embargo, esta transformación se dio en condiciones que han provocado más incertidumbre que esperanza”, señaló el vocero en entrevista.
 
Cruz Perales criticó la manera en que se llevó a cabo la reforma, subrayando que no hubo suficiente diálogo social ni consenso político: “Muchos ciudadanos vimos con preocupación cómo se apresuró este cambio. La justicia sí necesita una mejora, pero no a cualquier costo. La prisa y la imposición minan la confianza en las instituciones”.
 
El vocero no ocultó su preocupación por el bajo nivel de participación ciudadana en la jornada electoral del pasado 2 de junio. Afirmó que la abstención del 87% de los electores en ese proceso debe interpretarse como una forma de protesta silenciosa. “Yo mismo no acudí a votar, como muchas personas. No por apatía, sino por desaliento. Muchos ciudadanos optaron por anular su voto o simplemente no participar, como un mensaje claro al sistema político actual”.
 
Y aunque reconoció que el oficialismo podría haber obtenido un “carro completo” en los resultados, llamó a los nuevos funcionarios a asumir su responsabilidad, “Ojalá que cada una de estas personas que han sido elegidas comprenda la magnitud de su deber. Que actúen con honestidad, profesionalismo, independencia y amor por la delicada misión de impartir justicia”.
 
Para Cruz Perales, uno de los mayores riesgos de esta reforma es la pérdida de autonomía entre los tres poderes del Estado. “Cuando no hay una verdadera independencia, el Poder Ejecutivo termina influyendo, tristemente, tanto en el Legislativo como en el Judicial. Lo hemos vivido. Y aún con la Constitución vigente, esta separación no siempre se respeta como debería”.
 
El vocero exhortó a las autoridades electas a honrar su cargo con integridad, y a respetar la autonomía de cada poder del Estado: “La Constitución sigue siendo nuestra guía. Esperamos que el sentido común y el verdadero sentir de México prevalezcan, y que no se impongan caprichos disfrazados de reformas”.
 
Finalmente, cuestionó el costo económico y social del proceso: “Se gastó muchísimo dinero, y aunque se cumplió con los requisitos para dar legalidad, la legitimidad es otra historia. Ojalá se trabaje para ganarla con hechos y no sólo con discursos”.
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