San Luis Potosí, SLP.- Con la llegada de los días de asueto por la Semana Santa, la Iglesia Católica hizo un llamado urgente a la población a redirigir el verdadero sentido de este periodo. Más allá de los destinos turísticos, la música y las fiestas, el Arzobispo de San Luis Potosí, Jorge Alberto Cavazos Arizpe, exhortó a que estas fechas sean aprovechadas para el descanso profundo y la conexión espiritual.
El líder religioso recalcó que el descanso no es sinónimo de descontrol, sino una oportunidad de renovación personal y encuentro con Dios. “Es muy importante saber descansar. Hay que recordar que bíblicamente aparece el tema del descanso desde la creación como un momento de recreación”, expresó el Arzobispo, subrayando que el descanso no se reduce a vacaciones banales, sino que tiene un propósito trascendental.
Lejos de fomentar una postura restrictiva, Cavazos Arizpe reconoció la importancia del esparcimiento y la convivencia familiar, pero hizo énfasis en la necesidad de evitar los excesos que, alejan al ser humano de su esencia. “Obviamente, les invito a que convivan y puedan salir, pero siempre como lo he dicho: sin excesos”, declaró.
En ese sentido, advirtió que la desconexión de lo espiritual puede desembocar en conductas perjudiciales. “Yo creo que cuando la persona empieza o el ser humano a alejarse de Dios, está teniendo un exceso de maldad en sí mismo, pero luego cuando nos desinteresamos incluso caemos en excesos de alcohol, de ideas de otra índole, de violencia”, alertó.
Como alternativa a las actividades meramente recreativas, el Arzobispo propuso transformar estos días en oportunidades de servicio y solidaridad. Invitó a la ciudadanía a mirar hacia quienes enfrentan situaciones vulnerables. “Las personas que tienen oportunidad vayan y visiten a los asilos de ancianos, los centros de niños con cáncer, hospitales, migrantes, a personas de la calle, hay mucho bien que hacer”, señaló.
Finalmente, el monseñor insistió en que cada persona es libre de decidir cómo vivir sus vacaciones, pero pidió no dejar de lado lo esencial, -la fe-. “Cada quien tiene derecho a elegir donde va y esa es la conciencia de cada uno, pero que no se alejen de Dios. Hasta un momento de oración también es descanso y nos restaura”, concluyó.