Ante las potenciales afectaciones de los aranceles con sus socios comerciales, organizaciones agrícolas de Estados Unidos pidieron al Presidente Donald Trump una política que apoye el crecimiento de la producción agrícola estadounidense.
Mediante una carta, explicaron que el comercio es fundamental para la subsistencia del sector agrícola estadounidense, sobre todo teniendo en cuenta que el 95 por ciento de los consumidores del mundo viven fuera de las fronteras de Estados Unidos.
"Más del 20 por ciento de la renta agraria estadounidense se basa en las exportaciones agrícolas, y es mucho mayor en el caso de muchos productos básicos. Ampliar las oportunidades de acceso de los productores agrícolas y ganaderos estadounidenses a los mercados internacionales aumentará la renta agraria en Estados Unidos, mientras que preservar el acceso actual es fundamental para mantener una economía agraria sana", señalaron en la misiva.
Detallaron que las exportaciones agrícolas de Estados Unidos ascendieron a 176 mil millones de dólares en 2024 e, históricamente, cada dólar de exportaciones agrícolas se traduce en más de 2 dólares de actividad económica nacional adicional.
"El año pasado, Estados Unidos exportó 30 mil millones de dólares en productos agrícolas a México, 28 mil millones a Canadá y 25 mil millones a China, nuestros tres principales mercados en valor.
"Combinados, estos tres países representan casi la mitad de las exportaciones agrícolas totales", destacaron.
Además, comentaron que los nuevos aranceles a México, China y Canadá podrían dar lugar a que se generen dificultades financieras para agricultora, ganaderos y agroindustriales estadounidenses.
"Estamos operando con márgenes muy estrechos o negativos y no hemos recuperado la cuota de mercado perdida durante la última guerra comercial. Nuestra economía agrícola depende de estos tres mercados", puntualizaron.
Resaltaron que las repercusiones sobre los agricultores y ganaderos estadounidenses, los productores, las empresas asociadas y las comunidades rurales son fundamentales a la hora de determinar las posibles medidas comerciales.
"Las exportaciones agrícolas estadounidenses se han beneficiado enormemente de la expansión del comercio en las últimas décadas.
"Esto significa que cuando Estados Unidos restringe el comercio a través de aranceles, los productos agrícolas y ganaderos estadounidenses son objeto de represalias arancelarias o medidas restrictivas, poniendo a los agricultores y las comunidades rurales en la primera línea de muchas disputas comerciales y pone en peligro el acceso de productores estadounidenses a los mercados extranjeros críticos", expresaron.
De este modo, instaron a la Administración Trump a resolver rápidamente estas disputas para mitigar los efectos negativos a largo plazo para la agricultura estadounidense.
Los organismos reconocieron que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha sido fundamental para el fuerte crecimiento del sector agrícola y alimentario en América del Norte.
"Dos millones de familias de agricultores y ganaderos estadounidenses, junto con miles de empleos rurales en la industria agrícola, son la columna vertebral del sector agroalimentario de Estados Unidos.
"El impacto de la disminución de las exportaciones y las consiguientes repercusiones económicas del desequilibrio comercial y los aranceles de represalia repercuten en toda la economía", señalaron.
Opinaron que la agenda comercial agrícola de Trump debe evitar aranceles punitivos que pongan a los agricultores, ganaderos y agricultores en primera línea de represalias.
"Eliminando y reduciendo las barreras comerciales arancelarias y no arancelarias extranjeras, los productores estadounidenses ganarán oportunidades en los mercados de exportación, lo que conducirá a unos Estados Unidos más fuertes y ricos", mencionaron.
Entre los organismos que firmaron el documento estuvieron la Asociación de Minoristas Agrícola, Federación de la Oficina Agrícola Americana, Asociación de Minoristas Agrícolas, Federación de la Oficina Agrícola Americana, entre otros.