Un ataque ruso con un misil balístico mató a al menos cuatro personas en la ciudad de Krivi Rig de la región de Dnipropetrovsk, en Ucrania central, según informó en sus redes sociales el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski.
"Por el momento tenemos constancia de cua personas que, por desgracia, murieron en el ataque. Todos los muertos son civiles", dijo Zelenski que calificó el ataque de "terrorismo" y pidió a la comunidad internacional que responda con más presión sobre Moscú para forzar a Rusia a declarar un "cese de los ataques completo e incondicional".
El presidente ucraniano también insistió en que Ucrania precisa de más defensas antiaéreas y misiles para protegerse de este tipo de ataques.
En un primer momento, el gobernador de la región de Dnipropetrovsk había dado un primer balance de tres muertos y tres heridos.
“El enemigo atacó con un misil balístico una infraestructura civil”, escribió en su canal de Telegram Bilkul sobre el suceso, que tuvo lugar, según la información proporcionada por la Fuerza Aérea ucraniana, poco después de las 17.00 de la tarde hora local (15.00 GMT).
El gobernador de Dnipropetrovsk explicó que las labores de rescate continuaban en el momento en que dio el balance de fallecidos. Según Bilkul, el ataque provocó “un gran incendio” y provocó daños en varios edificios residenciales.
La ciudad industrial de Krivi Rig tenía antes de la guerra unos 600.000 habitantes y es la ciudad natal del presidente Volodímir Zelenski. Desde el comienzo de la invasión rusa a gran escala ha sufrido numerosos ataques letales rusos.
Este nuevo bombardeo se produce en medio de la incertidumbre sobre la tregua en los ataques al sistema energético que declararon tanto Rusia como Ucrania, aunque se han acusado mutuamente de violarla, después de que el Kremlin rechazara el alto el fuego por tierra, mar y aire que pedía EEUU y sí aceptó Kiev.