Marius Borg Høiby, hijo mayor de la Princesa Mette-Marit de Noruega, fue acusado de violación por quinta vez, sumando así una serie de denuncias que lo mantienen bajo investigación.
De acuerdo al medio The Sun, la más reciente acusación se refiere a una "violación sin coito" que habría ocurrido a finales de 2023, poco después de que Høiby fuera liberado tras haber sido arrestado por agredir a su entonces pareja.
La nueva denunciante, una mujer de veintitantos años, fue interrogada varias veces por la policía, según confirmó su abogado, John Christian Elden. Sin embargo, la defensa de Høiby, representada por Ellen Holager Andenæs, declaró que no tiene conocimiento de este caso específico.
Høiby, de 28 años, ha sido arrestado en varias ocasiones en los últimos meses. En noviembre, enfrentó cargos por presuntamente haber mantenido relaciones sexuales con una persona que no podía oponerse al acto, según informaron las autoridades noruegas.
"La Policía ha ampliado los cargos contra Marius Borg Høiby. La imputación incluye también un caso de infracción del artículo 291 b del código penal por mantener relaciones sexuales con alguien que está inconsciente o que por otros motivos no puede oponerse al acto", escribieron a través de un comunicado.
Además de las denuncias de agresión sexual, Høiby enfrenta cargos por violencia doméstica, amenazas de muerte, manipulación de evidencia, violaciones de órdenes de restricción, conducción sin licencia y daños corporales.
Uno de los casos más mediáticos en su contra involucra a la presentadora de televisión Linni Meister, quien afirmó haber sido agredida por él en 2018 en una fiesta en el castillo de Skaugum, residencia oficial del Príncipe Heredero Haakon.
En medio de la controversia, Høiby ha sido visto en Copenhague con un cambio de apariencia, con el cabello más largo y teñido de oscuro. Asimismo, ha pasado tiempo en centros de rehabilitación en Londres, donde ha señalado problemas de salud mental y abuso de sustancias.
La familia real noruega ha mantenido distancia del caso, aunque la Princesa Mette-Marit reconoció públicamente que ha sido un año difícil para la familia.
"Hemos buscado ayuda profesional para sobrellevar la situación", declaró Mette-Marit.