Viernes 4 de Abril de 2025 | Aguascalientes.

Manipulación

Claudia Guadalupe Martínez Jasso. | 16/03/2025 | 10:08

Llegaste con una mirada interna pura, sintiendo desde la inocencia los objetos, a las personas y a los ambientes como una maravilla. También te aterrorizaste tal vez por las noches, con pesadillas y miedos nocturnos y te dijeron que era sólo un mal sueño o posiblemente tu imaginación de niño(a). Pero y ¿De dónde salió toda esa información de tu psiquismo profundo, si aún no habías experimentado nada en tu vida? Posiblemente historias heredadas, información de los campos morfo genéticos de tu familia, o memorias milenarias del colectivo humano.

Llegaste a un mundo físico de dualidad, en dónde la sombra se maquilla, se normaliza o se le tiene tanto miedo que se niega. Sin embargo, te la muestran todo el tiempo. ¿Alguien se sentó a hablar contigo con amor y a explicarte acerca de la maldad que habita codo a codo en las mesas de convivencia? Posiblemente te leyeron cuentos maravillosos en los cuales el opositor, siempre trataba de destruir los sueños, al amor y la luz del protagonista y en dónde siempre el “bueno” ganaba. ¿Pero es así en la vida? Viste cientos de filmes con la misma estructura narrativa.

 Siempre está allí el personaje que destruye la belleza, la inocencia, los sueños y deseos del o la que llevan el hilo de la historia. Y hoy habita cerca, al abrir una pantalla que te abre a un universo en dónde ese villano, ese opositor puede con sus dotes manipuladores destruir vidas en un santiamén. Te acostumbraste a normalizar la presencia del o la mala, que funcionan como los obstáculos para que el protagónico logre su deseo. ¿Será que esa es nuestra programación más profunda? Una programación que mora en lo más oculto y profundo de nuestras psiques. El corazón energético, con cada herida se va debilitando, aunque se puede con mucho ahínco y desde el programa del héroe o heroína, sanar y practicar el kintsugi, que es un bello arte japonés muy antiguo en el que se reparan los jarrones rotos con resinas y polvos de oro.

Entonces, así podemos ir llenando de amor sanador las grietas que quedaron en nuestra alma, de las depredaciones emocionales, mentales, energéticas y físicas de a quienes les habita la maldad. Pero, ¿Cuántas veces? Tal vez también es parte de la manipulación romantizar la cuestión de llegar a ser oro puro, a través de los rasguños y las mordidas de la depredación a partir de traiciones, injusticias, rechazos, abandonos, humillaciones y peor aún maldad encubierta. Porque llegamos con una mirada tierna, pura y una inocencia que es en sí misma el oro Espiritual. ¿En serio crees que hay que sufrir tanto para volver al origen de luz del que venimos? No lo creo.

Por eso es importante cultivar como un tesoro el discernimiento y sentarnos con los niños y las niñas a con las manos en el corazón decirles la verdad del mundo y enseñarles a no ser manipulados y por supuesto cerrar los ojos, e ir a lo más profundo de nuestro universo interno, a rescatar a ese niño o esa niña que fuimos y que tal vez, está muy asustado(a) y por ende la creatividad no brilla en nuestra vida o simplemente nos encerramos llenos de miedo en nosotros mismos, para no toparnos con la manipulación, en vez de resolverla en nuestro interior.

 No podemos alfombrar todo el mundo, pero si ponernos zapatos. ¿Conoces el programa de depredación? A veces es duro, muy duro darnos cuenta de que somos nosotros, los adultos, los que podemos sin desearlo funcionar a partir de la manipulación con los demás porque así fuimos adiestrados. En muchas ocasiones obviamente, no es desde la maldad, pero el daño es el mismo. Es común en las sesiones de terapia, ver como los Padres lloran mucho al darse cuenta de cómo han quebrado el Alma de sus hijos(as) a pesar de que les aman con todo el corazón. ¿Has pensado sobre la manipulación antes? ¿Te han manipulado? ¿Manipulas? Mentir en la cara, sobornar, chantajear, amenazar, triangular (comparar y dar celos), hacer luz de gas (hacer que la persona dude de su percepción), encerrar a la persona en el miedo constante a la ira y lograr que pase su niñez o su vida entera, caminando de puntitas para no hacer enojar al ogro u ogreza en cuestión. Envidiar, devaluar, criticas constantes encubiertas o descaradas, opiniones de su cuerpo o decisiones, intromisiones, indiferencia, ley del hielo, hombro frío (no poder consolar al otro) ambivalencia, doble discurso, egocentrismo y una larga lista de armas de destrucción y depredación. ¿Te han manipulado? ¿Lo has hecho? Hay una cura y, sobre todo, la invitación a salir definitivamente de este programa, sanando en tu interior y viviendo desde el corazón unido a una razón de fino discernimiento.

La bondad es una elección, la empatía el regalo que se abre en tu ser, cuando has trascendido a la ilusión. Podemos crear algo bueno, diferente, bello y respetuoso. ¿Verdad?

Gracias por caminar juntos.

Tu terapeuta