Más de 2 mil 200 cineastas, actores y profesionales de la industria han firmado una petición en apoyo a los directores iraníes Maryam Moghadam y Behtash Sanaeeha, quienes enfrentarán un juicio en Irán el próximo 1 de marzo. Ambos enfrentan acusaciones relacionadas con la producción y distribución de My Favourite Cake, película presentada en la Berlinale 2024.
De acuerdo con The Hollywood Reporter, entre los firmantes destacan Pedro Almodóvar, Juliette Binoche, Céline Sciamma, Joachim Trier, Hiam Abbass, Jean-Pierre Dardenne, Ali Abbasi y Arthur Harari, así como instituciones como la Berlinale, el Festival de Venecia, la Quinzaine des Cinéastes y la Academia de Cine Europeo.
La Coalición Internacional para Cineastas en Riesgo (ICFR) lanzó la iniciativa tras la creciente presión que las autoridades iraníes han ejercido sobre Moghadam y Sanaeeha, acusados de "propaganda contra el régimen", "ofensa a la moral y el decoro públicos" y "producción y distribución de material con contenido obsceno". También se les imputa haber exhibido su película My Favourite Cake sin contar con una licencia oficial.
El filme, estrenado en el Festival de Berlín del año pasado, cuenta la historia de una mujer en Teherán que redescubre sus deseos en un contexto de restricciones sociales. Su realización ha llevado a que los directores fueran objeto de vigilancia por parte del régimen iraní, lo que incluyó un allanamiento a las oficinas del editor de la película en 2023. Como parte de las represalias, se les prohibió viajar fuera del País, lo que impidió su asistencia al estreno mundial en la Berlinale.
En un comunicado emitido durante el festival, Moghadam y Sanaeeha expresaron que contar la historia de una mujer iraní bajo las restricciones del régimen ya no es posible sin desafiar las normas impuestas.
"Hemos llegado a la conclusión de que ya no es posible contar la historia de una mujer iraní cumpliendo con estrictas leyes como el uso obligatorio del hiyab. Las mujeres para quienes las líneas rojas impiden la representación de sus vidas reales, como seres humanos plenos. Esta vez, decidimos cruzar todas las líneas restrictivas y aceptar las consecuencias de nuestra elección de pintar un retrato real de las mujeres iraníes, imágenes que han estado prohibidas en el cine iraní desde la Revolución Islámica", comentaron.