Jueves 20 de Junio de 2024 | San Luis Potosí, S.L.P.
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'Opresión o libertad': Xóchitl

Agencia Reforma | 20/05/2024 | 09:20

Al grito de "¡Sí se pudo!", la "Marea Rosa" se adueñó del Zócalo capitalino; miles de personas arroparon a Xóchitl Gálvez, quien aseguró defender principios por encima de ideologías.
 
 Es el mitin de la esperanza contra el encono.
 
 En la plancha del Zócalo se respira una inusitada crispación. Seis años de abusos del poder tienen una contundente respuesta: un multitudinario mitin con las huestes ciudadanas de la "Marea Rosa" y Xóchitl Gálvez como protagonista de la esperanza.
 
 El corazón político de la República hierve, literalmente. El solazo primaveral calienta como nunca la plaza pública y la hidalguense de raíces indígenas es proclamada de facto como candidata a la Presidencia de la República de la Marea Rosa.
 
 El panista Santiago Taboada, abanderado al Gobierno capitalino, también comparte el templete y saborea una oportunidad de oro para placearse. El gentío lo arropa y le dispensa una fuerte ovación.
 
 Las horas previas al domingo habían ensombrecido el panorama a los organizadores del Frente Cívico Nacional (FCN). El campamento de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) enredó las cosas. Poco antes de la medianoche, autoridades del Gobierno capitalino habían sugerido posponer la movilización.
 
 Previsora, Xóchitl ocupó una habitación del hotel Best Western de Madero para asegurar su acceso al Zócalo. Allí revisó por última vez las líneas de su discurso.
 
 Los maestros de la CNTE se hicieron los remolones y entorpecieron por horas el acceso de camiones de carga con el equipo del templete. Que sí iban a permitir que se izara la bandera nacional, ofrecieron en esas horas de incertidumbre.
 
 "López Obrador no quería la foto del Zócalo lleno con Xóchitl", resumió el senador Emilio Álvarez Icaza, uno de los dirigentes del Frente.
 
 A temprana hora, cuando el sol comenzaba a inundar de luz la plaza, el asta monumental era resguardada por los maestros de la CNTE. Intransigentes, no dieron su brazo a torcer y se atrincheraron..., pero sus cálculos fueron equivocados. Una ola humana los iba a tragar.
 
 "No nos pueden parar. Si no, no va estar listo el evento", protestaba el empresario Claudio X. González, de la agrupación Unidos, frente al oficial del primer piquete policiaco que separaba a los maestros.
 
 Pasadas las ocho y media, a pesar de la resistencia de la CNTE, los militares irrumpieron con la bandera, enfilaron al asta y, a la brava, izaron el lábaro patrio. "¡Mé-xi-co! Mé-xi-co!, celebró la Marea Rosa. La temperatura se elevaba y el ambiente se crispaba.
 
 "Aquí, y ahora, con la Coordinadora", se defendía el movimiento disidente magisterial, cuyo campamento resentía las primeras fisuras. La "Marea Rosa" ya inundaba la mitad de la plancha y acorralaba, a lo lejos, a sus correligionarios atrás de un cerco en 20 de Noviembre.
 
 Inmensa, la "Marea Rosa" terminó por desbordar a los maestros de la Coordinadora. Airosa, con el puño en alto, coreaba: "¡Sí se pudo, Sí se pudo!" cuando se adueñaba de la plaza.
 
 "¡Lárguense, cabrones!", espetaba, airado, un ciudadano a los pocos maestros que aún se mantenían en el campamento. Las huestes de la Marea se imponían y arrebataban las vallas. La "Marea Rosa" había superado los escollos. La Bandera Nacional ondeaba en todo lo alto. Los organizadores ya ocupaban el templete y Xóchitl salía de su hotel.
 
 * * * *
 
 Fiel a su estilo, Andrés Manuel López Obrador anatemizó a la "Marea Rosa" 48 horas antes de la movilización.
 
 "La bandera es de todos..., hasta de los traidores", sentenció el tabasqueño, irreverente.
 
 Pues allí estaban, justo frente a Palacio Nacional, estoicos bajo un solazo inmisericorde, miles y miles de ciudadanos que corearon varias veces "Narco-Presidente, Narco-Presidente".
 
 En la disputa por la Nación, la "Marea Rosa" y Xóchitl disputaron la plaza y salieron airosos. Aguantaron los insultos, las provocaciones y las amenazas. Pero allí estaban: plantaron cara al régimen que ha hecho de la política del encono práctica cotidiana.
 
 Fueron miles los que ya no pudieron llegar a la plancha. Las calles que desembocaban en el Zócalo estaban abarrotadas. Y no sólo llegó la clase media: miles de familias de origen humilde también se vistieron de rosa y protestaron con banderas.
 
 Decenas de personas identificaron a Xóchitl cuando la candidata de la coalición Fuerza y Corazón por México se asomó al balcón. Ataviada con un huipil rosa de Venustiano Carranza, Chiapas, echó un ojo a la plaza acompañada por su jefe de campaña, Santiago Creel.
 
 El insospechado empuje de Xóchitl había arrebatado la candidatura presidencial a los partidos políticos y a mediados de 2023 se instaló en la escena pública bajo la férula ciudadana. Y con ese sello, a sus 61 años, irrumpió ayer en el Zócalo como candidata de la Marea Rosa, en medio de un ambiente de júbilo y de respaldo inequívoco.
 
 "¡Gracias por defender la democracia!", tomó la palabra. "Ustedes son lo mejor que tiene México. Ustedes han inundado nuestras plazas y nuestras calles. Han levantado la voz contra el autoritarismo y la mentira".
 
 Gálvez tendría el cuidado de dar su lugar a los partidos que integran la coalición Fuerza y Corazón por México, cuyos dirigentes brillaron por su ausencia en el templete.
 
 "Estamos aquí los ciudadanos de la sociedad civil --delineó--, codo a codo, con los simpatizantes del PRI, PAN y PRD. Estamos aquí, defendiendo principios que nos unen, por encima de cualquier división, de partido o ideología. (...) Los ciudadanos tocaron a la puerta y el PAN, el PRI y el PRD la abrieron con generosidad y altura de miras".
 
 Xóchitl alborotó al gentío cuando afirmó que antes que la Patria estaba por encima de cualquier partido. "Y antes que partido, tenemos a México". "¡Mé-xi-co!, Mé-xi-co", coreó la multitud, entregada a la candidata.
 
 "Ustedes --dijo a sus simpatizantes-- han resistido los ataques con fuerza y corazón, porque son valientes y saben lo que está en juego: no sólo nos jugamos la Presidencia, no sólo nos jugamos el Congreso y nueve Gubernaturas. Nos jugamos si los siguientes años serán de opresión o de libertad".
 
 Xóchitl decidió buscar la Presidencia después de haber tocado la puerta de Palacio Nacional. Y allí estaba otra vez, desafiante, a unos cuantos pasos de la sede del Poder Ejecutivo, amurallado contra "los traidores a la Patria".
 
 El empuje de la "Marea Rosa" volvió a llenar el Zócalo. Esta vez con un multitudinario mitin justo a 14 días de la elección. La movilización dejó a Xóchitl en condición de poner en entredicho a la "candidata de enfrente". ¿Un mero trámite?