Entre polvo, hoyos, basura y lodo, personal, pacientes, lavacoches y vendedores realizan sus labores diarias en el Clínica de Especialidades Hospital 50 del IMSS.
Ubicado apenas a unas cuadras de la Plaza Sendero, el hospital sufre desde su inicio las inclemencias del clima y de la falta de pavimentación que afecta a los cientos de personas que visitan, laboran y se atienden en él.
Un recorrido por la zona reveló que apenas a dos cuadras de la nombrada plaza, los hoyancos obligan a los conductores a sortearlos para llegar al improvisado estacionamiento que se ha hecho frente a la clínica.
Lavacoches entrevistados coincidieron en que las autoridades tienen en el abandono la calle, lo que les afecta en época de lluvias pues el estacionamiento se vuelve un fango, lo que desanima a los potenciales clientes para lavar su automóvil. De lo mismo se quejan los vendedores de comida en la zona, quienes señalan que cuando hay fuertes aires el polvo hace imposible la preparación y la venta de los alimentos, negocio del que viven cerca de 20 familias.
También, residentes y médicos del hospital tiene que cuidar su vestimenta blanca, situación muchas veces imposible debido al polvo y al lodo.
Por su parte, la delegación del IMSS, por medio de su vocería, señaló que el asunto se ha tratado ya con la ahora alcaldesa con licencia Victoria Labastida Aguirre y con el alcalde interino Luis Miguel Avalos Oyervide, quienes han argumentado que el terreno donde se encuentra el hospital está rodeado de predios particulares a cuyos propietarios no les interesa invertir en la zona.
Sin embargo, las autoridades municipales se han comprometido en la medida de lo posible a bachear el acceso principal a la zona, que es por la carretera 57 a un costado de la plaza comercial.
Finalmente, las lluvias presentadas en los últimos días en la capital potosina han dejado la zona llena de cráteres que difícilmente pueden sortear los pacientes, trabajadores y visitantes del lugar.
