El ex presidente del gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, se despidió este viernes como secretario general del PSOE después de 11 años y medio en el cargo, haciendo balance de sus dos legislaturas como presidente del gobierno y como líder socialista.
“Aquí termina mi tiempo”, dijo, antes de recibir una calurosa ovación de más de dos minutos. “Confío en que vais a saber hacer bien las cosas. Aquí estoy con vosotros, compañeros”.
Más de una hora duró el discurso del ex secretario general del PSOE con el que se despidió de sus compañeros de partido. Durante el mismo hubo tiempo para reconocer sus errores, pero también recordó algunas de las leyes que puso en marcha y de las que se siente más orgulloso —como el matrimonio entre personas del mismo sexo—, y el haber logrado que ETA anunciara un alto el fuego indefinido.
El ex presidente del gobierno pronunció su discurso durante el congreso socialista que se inició este día, y en el que se elegirá a su sustituto al frente de la secretaría general del partido. Es un duelo entre los dos candidatos: la ex ministra de Defensa, Carme Chacón, y el ex ministro de Interior y candidato del PSOE en las pasadas elecciones generales, Alfredo Pérez Rubalcaba.
Se trata de un Congreso que tiene lugar apenas dos meses después de las elecciones generales en las que el PSOE obtuvo los peores resultados de su historia, al lograr 110 diputados de los 169 que tenía, frente al conservador Partido Popular que obtuvo la mayoría absoluta.
En el balance que hizo de su gestión, el ex presidente admitió errores en el manejo de la crisis, pero se rehusó a admitir las críticas de que “trabajamos con improvisación”. Recordó la ley contra la violencia de género, que calificó como “un combate que hay que continuar con todas las fuerzas”. También subrayó los éxitos conseguidos en la lucha contra la organización terrorista vasca ETA, que anunció durante su gobierno un alto el fuego indefinido.
Recordó a una víctima de la banda armada, el político socialista Isaías Carrasco y dijo que quizás “haya que decirlo en voz baja, pero es muy probable que nunca más haya una muerte a manos de ETA”, por lo que ha estimado que “debemos estar satisfechos”.
“Los más intenso, pero también lo más gratificante es ver a los compañeros del País Vasco. Han aguantado, no ha descansado hasta alcanzar el fin de la violencia y ETA”, aseguró.
Por último, Zapatero se puso al servicio de su partido para lo que le necesiten y emplazó a sus compañeros a cerrar filas con la persona que hoy sea elegida. “Pase lo que pase, que no se pierdan los afectos y las lealtades”, dijo. Y les pidió que “todos democráticamente estén detrás de quien tenga el liderazgo, que le den al menos el mismo apoyo que a mí me han dado, el mismo”.
A su juicio, el país necesita un PSOE “unido y fuerte, con un liderazgo claro, que trabaje, que arrime el hombro, que sea alternativa cuanto antes al proyecto del PP.