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Paola Espinosa empieza de cero en busca de otra medalla olímpica

EFE | 07 Agosto 2018 | 18:00

 La mexicana Paola Espinosa, doble medallista olímpica de saltos, confesó hoy no tener miedo a empezar de cero para ganar una presea en el trampolín de tres metros en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

"Soy doble medallista olímpica, he sido campeona del mundo, campeona centroamericana y del Caribe y panamericana. Donde me he parado, he ganado, no me da miedo cambiar lo que soy hoy por volver a ser medallista olímpica, ya me sé el camino", indicó a Efe.

Espinosa, de 32 años, ganó dos medallas de plata en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla 2018 en trampolín de uno y tres metros, a menos de un año de haberse convertido en madre, con lo que se convirtió en la clavadista mexicana más ganadora en certámenes regionales, con 10 preseas.

Nacida en Baja California Sur, Paola inició así el camino de su quinto ciclo olímpico, ahora en compañía de su esposo, el también medallista olímpico mexicano Iván García, con quien tiene una hija, Ivana, de poco más de un año.

"Valoro las dos platas que me llevé de Barranquilla, me costaron mucho trabajo, es el inicio de un ciclo importantísimo, prometedor y lleno de esperanzas con la familia nueva, estas medallas me hicieron creer que estoy dentro de lo mejor y puedo seguir adelante".

Según dijo, buscará inculcarle a su hija el valor de la competencia y el esfuerzo, y ya se ilusiona con verla en las gradas junto a la fosa de clavados de los Olímpicos de Tokio 2020 viendo a sus padres luchar por una medalla.

Espinosa buscará su boleto a Tokio 2020 en el trampolín de tres metros durante los Juegos Panamericanos de Lima 2019, en los que solo los primeros lugares obtendrán el pase a Juegos Olímpicos, por ello el compromiso de la deportista para entrenar y aspirar a dominar la prueba del certamen en Perú.

"No soy especialista en tirar trampolín, mi cuerpo está muy adaptado a tirar plataforma, llevaba muchos años haciéndolo y después del embarazo bajé mucho de peso, ahora debo subir masa muscular para mover más el trampolín, aún así hago clavados bonitos".

Medallista de bronce en los Juegos de Pekín 2008 y plata en Londres 2012, las dos veces en saltos sincronizados desde la plataforma 10 metros, Espinosa se asume como una mujer plena en todos los ámbitos de su vida.

La incorporación al equipo del entrenador Iván Bautista también forma parte de los cambios, ahora sin la adrenalina de saltar más alto, con ejecuciones más rápidas y un repertorio con mayor grado de dificultad.

Reconoce ya no sube a la plataforma de 10 metros, únicamente a las de cinco para perfeccionar sus entradas al agua.

Confiesa que su marido la invita a volver, pero ella no regresará a la plataforma.

Al referirse a al estatus de madre, revela que trata de pasarle a su hila la pasión por los deportes.

"Cuando era más bebé no quería que hiciera clavados o deportes de alto rendimiento. Ahora me la llevo a la alberca y es imposible sacarla del agua, le enseño vídeos de su papá entrenando y compitiendo, se emociona y aplaude. El final dejaré que ella decida, pero creo que se inclinará por los clavados", cuenta. 

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