La noticia antes que nadie
Obra teatral de maestros del CEART seleccionada en dos festivales

"206. Espectáculo Sonoro Santanero” representa la vida de Juana, una mesera de cantina, pero sobre todo una mujer libre.

Plano Informativo | 19/05/2017 | 12:23

San Luis Potosí, SLP.- “206. Espectáculo Sonoro Santanero¨, una obra de teatro en la que participan tres maestros del Área de Artes Escénicas del Centro de las Artes de San Luis Potosí Centenario, Aldo Reséndiz (dramaturgia), Iliana Anaís García (dirección escénica) y Eloísa Zapata (actuación), fue seleccionada para participar en el 15º Festival de la Joven Dramaturgia, que se llevará a cabo del 18 al 22 de julio en la Ciudad de Querétaro, y en la décimo tercera edición de Teatro a una Sola Voz-Festival de Monólogos 2017, a celebrarse del 13 de julio al 8 de agosto en los estados de Colima, Coahuila, Durango, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas y la Ciudad de México.

“206. Espectáculo Sonoro Santanero” representa la vida de Juana, una mesera de cantina, territorial, impulsiva y trabajadora, pero sobre todo una mujer libre que expresa sin miedo el deseo de disfrutar de su cuerpo y a convivir con los hombres que van de paso por la cantina, aun si eso significa la reprobación social y la renuncia a su papel como madre. En medio del gozo que tiene el personaje de Juana, la aparición de fantasmas muy familiares y el orgullo herido de Pilo, el cantinero, provocan un giro inesperado tanto en su vida como en la de sus hijas que lleva a cuestas.

La obra de los docentes del CEART es una verificación escénica de “Proyecto 206, una investigación voz y cuerpo”, que hizo Eloísa Zapata dentro del Programa Creadores Escénicos 2015 del FONCA, el cual, más que para producir una obra, era un proyecto para averiguar las técnicas de la voz hablada, la narración oral y la voz cantada a partir de métodos donde el objetivo consistía en que cada parte del cuerpo pudiera actuar como resonador de sonido.

“La investigación se llamó “Proyecto 206” porque el número hace referencia a los huesos del cuerpo humano que nos sostienen y hacen movernos en todos los sentidos, y la voz que nos construye y está ligada a nosotros. Se trató de un trabajo orientado a una integración mente-cuerpo de la persona, donde el objetivo era encontrar una estética y una postura propia para poder compartirla reflexionando sobre el papel de la voz en nuestros tiempos y cómo ha formado parte de acontecimientos sociales y políticos”, explica.

Después de este proyecto, por invitación de Eloísa Zapata, Aldo Reséndiz se encargó de escribir un texto dramático a partir de una serie de entrevistas que hizo a varios familiares de Eloísa. Al hurgar en el universo de las historias de la familia, Aldo encontró muchas anécdotas interesantes hasta hallar un testimonio que le permitió construir, a manera de ficción, el personaje de Juana, sobre cual gira la historia de “206. Espectáculo Sonoro Santanero¨.

“Mi reto fue sintetizar y distinguir entre tantos testimonios de tías y abuelas, tenía más de 40 cuartillas escritas pero no sabía con certeza cuál testimonio me serviría más hasta que recibí la asesoría de Indira Pensado, al leer el texto ella observa que el testimonio de la abuela es el gran eje de la historia, una vez que identificamos la historia central fue fabuloso todo lo que siguió, cuando estás en el camino correcto los personajes empiezan a hablar solos”, dice.

“206. Espectáculo Sonoro Santanero” ha sido presentada en el Teatro Polivalente del CEART, en el Foro Teatral La Carrilla y en el Rinoceronte Enamorado, “cada quien le da una lectura distinta porque es la mujer quien decide si tiene que ser madre o no, la obra está ambientada en la época de los 40, son temas que en ese tiempo sí eran un estigma porque eran las “malas mujeres” las que podían estar en la cantina”, señala Aldo.

Con el texto dramático escrito, Iliana A. García concibió la idea estética de la puesta en escena y escogió los elementos de la escenografía a partir de lo que se quería lograr con el personaje de Juana, sobre todo para que el diseño de vestuario y la utilería estuvieran acorde a la época y fueran funcionales dentro de lo que se quería proyectar.

“La asesoría de Conchi de León en la dramaturgia fue muy importante para nosotros. Después se fueron sumando al proyecto Sandra Silva en la iluminación, Armando Corado en el diseño sonoro y Ana Chavarría como productora ejecutiva, ella fue una pieza clave para el montaje; mi trabajo fue unir todo eso universos creativos en una sola pieza. En cuanto a los elementos de utilería que utilizamos en la obra, no batallamos tanto en conseguirlos porque fueron prestados por amigos y familiares, lo difícil ha sido cuidarlos porque son accesorios antiguos”, comenta.

Al igual que Eloísa Zapata y Aldo Reséndiz, Iliana Anaís García coincidió en señalar que para los docentes de esta disciplina artística es necesario participar en la creación de obras de teatro, “para los alumnos es muy importante tener a un docente activo, a veces es complicado por los tiempos, pero pienso que somos afortunadas en involucrarnos como docentes en procesos creativos ya que no siempre se puede priorizar ese aspecto, se requiere de mucha persistencia para combinar ambas áreas”. En ese sentido, para el Gobierno del Estado y la Secretaría de Cultura es trascendental que docentes de teatro de institutos como el CEART participen en festivales de dramaturgia, ya que esto refuerza las prioridades que en materia cultural se ha propuesto el gobernador Juan Manuel Carreras.

NISSAN

Te puede interesar

Publicidad
© 2017 Todos los Derechos Reservados de Grupo Plano Informativo.
Prohibida la reproducción total o parcial, incluyendo cualquier medio electrónico o magnético.
VISION LASER POPUP