Atl├ętico de San Luis dio el grito


El 15 de septiembre siempre será una fecha especial, se da el grito por el orgullo de ser mexicanos, pero también por el futbol. Este viernes, la afición potosina pudo festejar los 207 años de Independencia con la victoria del cuadro potosino por 1 a 0 ante Zacatepec. 
 
Apenas al minuto tres, se produjo la primera de peligro en un tiro libre; Penco marcaba el primero del partido, pero el grito de gol se quedó en la garganta, cuando el colegiado, Edgar Ulises Rangel, finalmente pitaba un fuera de lugar y todo se quedaba en mera emoción. 
 
El partido continuó desarrollándose con disputa en medio campo. El cuadro cañero buscaba cerrar los espacios a los potosinos, permitiendo que los de Chava Reyes tuvieran algunos latigazos que buscaban perforar la meta de Luis Cárdenas. 
 
Al 33, las alarmas se encenderían con la lesión del joven Ulises Zurita. El lateral se vio obligado a dejar el terreno de juego, para dar entrada a César Ibañez. Finalmente, en meros intentos se irían los primeros 45 minutos.
 
Para el segundo tiempo, Atlético de San Luis salió con ánimos de victoria. Los potosinos denotaban una gran intensidad, pero el cuadro azucarero buscaba amargar la noche y romper la marca perfecta en el Lastras. 
 
Al 56, buscando una mayor profundidad, Chava Reyes sacrificó a Arturo Alvarado para dar ingreso a Jonathan Dos Santos. El charrúa refrescó la zona de ataque del Atlético, que parecía tener una mejor idea de juego. No obstante, el planteamiento ofensivo permitió a los morelenses tener claras opciones de gol, pero "Pikolín" respondió ante la presión y mantuvo el cero en su arco. 
 
Cuando todo las opciones escaseaban y todo parecía condenado a un amargo 0-0, apareció un toque de genialidad y fortuna; Espericueta sacó un magistral disparo que impactó en el travesaño de los morelenses, Jonathan Dos Santos aprovechó su olfato goleador para marcar el 1-0 en el rebote. 
 
Agónica victoria que permite mantener el invicto y la imbatibilidad en casa. Atlético de San Luis se mantiene en los alto. Un grito de gol y una dulce victoria ante los cañeros.