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Diez mitos de la elegancia

Agencias | 10/07/2018 | 20:40
Las tendencias son tan variables que todo se pone en cuestión de forma permanente sobre todo cuando entra en juego la creatividad.
 
Por eso, es hora de desmitificar algunas de esas normas que llevan años restringiendo nuestro armario y, por consiguiente, nuestro estilo.
 
1. Las zapatillas solo son para el gimnasio
Ya es hora de dejar de llevar una “doble vida” que te obliga a llevar monótonos zapatos con cordones a diario y desenfadadas zapatillas solo durante el fin de semana.
 
En los últimos años los códigos de vestimenta se han relajado y movimientos como el athleisure han provocado que lo que antes parecería impensable como es llevar un traje con sneakers no sea más que una normalización de la comodidad más absoluta.
 
Eso sí, por supuesto no todo vale y hay que elegir muy bien el cuándo, y el dónde para no caer en el error. Aquí tienes un pequeño manual de cómo hacerlo de la mejor manera posible.
 
2. Los estampados no pueden mezclarse
Tenemos grabado a fuego que rayas con cuadros no casan bien, que los dibujos florales deben ir en solitario o que el mono cromatismo de pies a cabeza es la mejor opción. Pero nada más lejos de la realidad.
 
Si algo nos gusta de la moda es que nos permite jugar con los diferentes colores, prints o tejidos para atrevernos a mostrar nuestra creatividad.
 
No hay reglas que valgan, solo demostrar confianza en uno mismo a la hora de lucirlo y, como siempre, escoger bien el momento para llevarlo a la práctica. Ante la duda, empieza poco a poco combinando solo pequeños detalles para no pecar de excéntrico.
 
3. Los calcetines, siempre lisos y oscuros
Los tradicionales ejecutivos negros y azul marino siguen contando con un amplio espacio en las colecciones porque continúa siendo el favorito de los de gustos más clásicos, pero cada vez son más la opciones que se presentan para los que han decidido abrir miras con este accesorio.
 
Y es que no todo tienen por qué ser calcetines aburridos o excesivamente divertidos, las posibilidades que ofrecen las distintas firmas son infinitas y resulta imposible no encontrar un término medio en el que dar con lo que mejor encaja con tus gustos a la hora de vestir para no renunciar a mostrar tu personalidad con ellos puestos.
 
4. Los bolsos son solo femeninos
Este mito tan absurdo como sexista fue derrocado hace tiempo pero todavía cuesta que muchos encuentren la mejor fórmula que se adapte a su ritmo de vida.
 
Maletines o portafolios para los nostálgicos, mochilas perfectas para quienes necesitan algo todoterreno, bandoleras y totes pensando en los looks más desenfadados y a la última.
 
Olvídate de cargar tus bolsillos absurdamente y anímate a presumir de estilo con uno de los complementos que más posibilidades de distinción ofrece.
 
5. Di no a la riñonera
Si hablamos de accesorios, no podemos olvidarnos del que quizá está considerado el más controvertido. Las riñoneras se han pasado años completamente denostadas pero, por obra y gracia del efecto ‘boomerang’ de las tendencias, han venido a recuperar un espacio al que creen pertenecer.
 
Su comodidad y estética desenfadada son sus grandes bazas, sin embargo, aún cuesta pensar en ellas como algo ‘trendy’ y no como una pieza propia del uniforme de turista, niños o asistentes a una rave.
 
Pero, si Miuccia Prada, Alessandro Michelle o Nicolas Ghesquière han apostado por ellas, es momento de darles una oportunidad, ¿no?
 
6.Prohibidas las camisas de manga corta
Esta máxima ha estado siempre presente entre los más puristas por la fama que esta prenda se ganó de vulgar pero lo cierto es que es una habitual de los considerados iconos de la moda.
 
7. La clave es dar con un modelo de diseño y proporciones adecuadas para que el resultado no sea el equivocado.
Las versiones de tejidos fluidos con mangas más bien ajustadas y cuellos abiertos sin botones son las más favorecedoras para lucir solas tanto por dentro como por fuera del pantalón o incluso abiertas con una camiseta blanca debajo sacando a relucir tu yo noventero.
 
7. Las sandalias, en la playa o la piscina
Si con esta frase nos estamos refiriendo a las conocidas como ‘flip flop’ no habría nada que objetar, pero si hablamos de todo tipo de sandalias la cosa cambia.
 
El mercado tiene múltiples propuestas que ofrecernos que, por el hecho de presentar complicaciones a la hora de ser lucidas, no significa que haya que renunciar a ellas.
 
Hay versiones básicas, deportivas o romanas, pero todas ellas requieren de las combinaciones adecuadas para que el resultado final sea aceptado. Pero si hay un requisito indiscutible es el de que los pies (y por consiguiente las uñas) deben estar siempre en perfecto estado para poder ser lucida.
 
8. Las camisetas básicas, que sean interiores
Todavía hay quien cree que las camisetas lisas blancas, grises o negras son exclusivas para ser llevadas debajo de camisas o jerséis y nada más lejos de la realidad. Cierto es que son perfectas para ejercer esa función, pero también lo es que son las piezas más versátiles de cualquier armario pese a que muchos las consideren demasiado sosas para esto.
 
No subestimes su poder porque son capaces de sacar adelante cualquier look dejando que la sencillez se lleve todo el mérito.
 
Y tampoco caigas en error de pensar que cualquier modelo sirve porque no es así, ésta puede ser de diferentes siluetas (slim, recta o en formato oversize), con cuellos distintos (ante la duda, mejor redondo) y debe estar siempre impoluta.
 
9. Para las bodas, solo chaqué o esmoquin
Es uno de los errores más comunes. No hay más que tirar de protocolo para comprobar que ninguna de las dos opciones es la mejor si se trata de acudir de invitado a una boda.
 
El chaqué lo es exclusivamente si se trata de un enlace de mañana, siempre y cuando el novio así lo haya solicitado, pero el esmoquin ni siquiera debería contemplarse ya que debería ser exclusivo de galas o eventos nocturnos en los que la etiqueta lo establezca expresamente.
 
Por muy convencional o tediosa que te parezca, el traje siempre es la alternativa más adecuada. Los complementos pueden ayudarte a marcar esa diferencia con el día a día.
 
10. Botas y botines, para el campo
Por último, otro calzado que ha pasado de tener exclusivo en el que moverse. Las botas y botines han abandonado el campo para trasladarse a la ciudad y ofrecer un abanico de posibilidades amplísimo.
 
Desde las resistentes alpinas hasta las chelsea propias de una estrella del rock o las biker que tanto juego dan en la estética motera. Incluso los explícitas versiones ‘cowboy’ han logrado abrirse camino en el asfalto tras el breve esplendor que vivieron en los 2000 pese a su complicado manual de uso.

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