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Los textos antiguos más importantes perdidos en la historia.

Agencias | 11/06/2018 | 20:32
Los Libros sibilinos
Cuenta la leyenda que la sibila de Cumas le ofreció nueve libros proféticos al rey romano Lucio Tarquinio el Soberbio a un precio excesivamente alto. Tarquinio se negó pensando que eran demasiado caros y entonces la sibila destruyó tres de ellos. Después le ofreció los seis restantes al mismo precio y como Tarquinio se volviera a negar a adquirirlos, ella destruyó otros tres. Ante el temor de que fueran destruidos todos, el rey decidió aceptar comprar los que quedaban al precio inicial. Los tres libros, escritos en griego sobre hoja de palmera, conocidos como Libros sibilinos, fueron guardados en el templo de Júpiter, en la ciudad de Roma, y eran consultados en situaciones muy especiales, en momentos de crisis, para comprobar si había alguna profecía.
 
En el año 83 a. C. los Libros sibilinos originales fueron destruidos por el fuego. Fueron reemplazados por una copia, que también fue destruida en el año 405 por el general romano Estilicón, que temía que pudieran utilizar los libros en su contra.
 
Los poemas de Safo
En el siglo VI a.C. Safo de Mitilene compuso unas 10,000 líneas de poesía, con las que se podrían haber llenado nueve volúmenes. Gracias a la resonancia de esta producción Safo entró en el canon de los nueve poetas líricos mélicos y recibió el título de «la décima musa». Y es que su poesía sirvió de inspiración directa a grandísimos poetas como Catulo y Horacio. Sin embargo, la mayor parte de su obra se ha perdido, y casi todos sus poemas nos han llegado de forma fragmentaria, por vía indirecta, gracias al testimonio de otros autores que los mencionan. A partir de la época alejandrina se intentó conservar su obra y descubrir nuevas partes, pero hoy en día apenas se conocen 70 versos completos. En 2004 fueron hallados nuevos fragmentos, que amplían y mejoran su obra.
 
La Aquileida de Esquilo
De la producción total de Esquilo solo sobreviven ocho obras ?y en una de ellas la autoría es cuestionable?. Se calcula que unas 80 obras se han perdido en la historia. La Aquileida sería una de ellas. O más bien tres, porque se trataba de una trilogía al estilo de la Orestíada, de la que solo quedan algunos fragmentos pero cuto argumento general se puede reconstruir con razonable certeza.
 
Compuesta por tres obras ?Los Mirmidones, Las Nereídas y Los Frigios?, estas obras narrarían la historia de Aquiles en Troya en una versión comparable a la trama de los últimos dos tercios de la Ilíada. Lo que se ha salvado sería la siguiente cantidad de versos: 154 de Los Mirmidones, 7 de Las Nereídas y 21 de Los Frigios.
 
Los Códices mayas
Los mayas desarrollaron su propia variante del papel, hecho con cortezas, en una época relativamente temprana, al menos desde inicios del siglo V. De los quizá miles de libros que que se escribieron registrando la historia, la cultura y la religión mayas solo han sobrevivido cuatro códices hasta nuestros días: el de Dresde, el de Madrid, el de París y el de Grolier. Casi todos fueron destruidos por conquistadores y misioneros durante el siglo XVI. Cuando descubrió su destrucción, Fray Bartolomé de las Casas se lamentó de la pérdida con estas palabras: «Estos libros fueron vistos por nuestros clérigos, y yo aún pude ver restos quemados por los monjes aparentemente porque ellos pensaron que podrían dañar a los indígenas en materia de religión, ya que se encontraban al inicio de su conversión». Los últimos en ser destruidos fueron los de Tayasal, Guatemala, la última ciudad de América en ser conquistada en 1697.
 
El Panchatantra
El Panchatantra es una colección de fábulas escritas en sánscrito después del siglo III a.C. supuestamente por Vishnú Sharma. En el año 570 fue traducida al persa literario, conocido como pahlavi, y pocos años más tarde al sirio. En el siglo VIII el iraní Ibn Al-Muqaffa lo tradujo del persa al árabe, versión que dio lugar a la colección árabe Kalila wa-Dimna, que se difundió de forma oral y escrita por toda Europa, China, Indonesia o el sudeste de Asia por monjes budistas. En el siglo XII se tradujo al hebreo, que es la versión que se considera la fuente de la mayor parte de las versiones europeas. La fuente original, en sánscrito, desapareció para siempre.
 
El Avesta
El Avesta es una colección de textos litúrgicos sagrados de la antigua Persia, pertenecientes a la religión zoroastriana y redactadas en avéstico. El Avesta conservado hasta nuestros días es un conjunto de fragmentos que apenas alcanza la cuarta parte del Avesta original completo. Una descripción del Gran Avesta, compuesto por 21 nask (libros), se nos ha trasmitido en los libros octavo y noveno del Denkard (enciclopedia del mazdeísmo). Los últimos manuscritos completos pudieron haber ardido cuando Alejandro Magno conquistó Persépolis en el 330 a.C.
 
El Sexto Clásico de Confucio
Los Cinco Clásicos son un corpus compuesto por cinco antiguos libros chinos, anteriores a la Dinastía Qin, que contenían una serie de doctrinas recopiladas en forma de libros que Confucio enseñaba a sus discípulos. Se consideraban los textos que toda persona cultivada debía conocer y cada uno de los cinco libros trataba sobre un tema distinto: la poesía, la retórica, los ritos antiguos, la historia y la adivinación. Existe también un sexto libro, dedicado a la música, que desapareció en la época de la dinastía Han, probablemente en el siglo III a.C. en la «quema de libros y sepultura de intelectuales».
 
La Enciclopedia Yongle
Para completar esta enciclopedia, encargada por el emperador chino Yongle de la Dinastía Ming en 1403, trabajaron más de 2000 eruditos, incorporando 8000 textos provenientes desde tiempos antiguos hasta la época en la que tuvo lugar el proyecto. Intentó cubrir todos los temas humanos: arquitectura, arte, astronomía, drama, geología, historia, literatura, ciencias naturales, religión o tecnología. La enciclopedia, finalizada en 1408, contenía 22877 volúmenes manuscritos en 11095 libros. El trabajo fue tan vasto que no se pudo imprimir y solo se pudo hacer una copia del manuscrito.
 
En 1557, bajo la supervisión del emperador Jiajing, la enciclopedia fue salvada por poco de ser destruida a causa de un incendio. Por si acaso, el emperador Jiajing ordenó transcribir otra copia de la enciclopedia. La primera copia desapareció por completo y la segunda fue desapareciendo poco a poco desde el siglo XVIII. De lo que quedaba, 800 volúmenes ardieron en un fuego iniciado por las fuerzas imperiales chinas al atacar la Legación Británica en el Barrio de las Delegaciones de Pekín, además de ser saqueados por fuerzas europeas, estadounidenses, y japonesas durante la Rebelión Boxer en 1900. En la actualidad solo sobreviven 400 volúmenes en bibliotecas y colecciones privadas de todo el mundo.
 
Los tratados de Ibn Al-Haytham
Con importantes contribuciones a los principios de la óptica y a la concepción de los experimentos científicos, Ibn Al-Haytham influyó enormemente en multitud de pensadores europeos y está considerado el creador del método científico. Se cree que escribió más de 200 obras, de las cuales sobreviven 55.
 
Libro de las Crónicas de los Reyes de Israel
La Biblia hebrea se refiere a unas 20 obras que ya no existen. Este libro, frecuentemente citado, pudo servir de fuente para conocer la historia de la época y servir de contexto para otras narraciones bíblicas.

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