La noticia antes que nadie

Los hologramas sustituirán a fotos y videos como recuerdos

Agencia | 03/05/2018 | 21:49
Millones de nostálgicos se emocionaron hace unos días cuando el grupo sueco Abba, leyenda de la canción eurovisiva (y del pop sentimental), anunció su regreso con dos nuevas canciones y una gira… virtual. Efectivamente, más de 35 años después de su separación, los rubios intérpretes de Waterloo o Mamma Mia volverán a juntarse sobre un escenario, aunque en realidad ni se juntarán ni se subirán a ningún sitio. Porque lo que verán quienes asistan a sus actuaciones serán cuatro hologramas; como si el tiempo se hubiera detenido, Benny, Anni-Frid, Agnetha y Björn se mostrarán jóvenes y en plena forma, no como los setentañeros que son en la actualidad. La gira se llamarán Abbatar y, según el cuarteto, su vuelta será “como si solo hubiéramos estado en unas cortas vacaciones”.
 
La tecnología de los hologramas no es nueva (fue inventada por el físico húngaro Dennis Gabor en 1948, descubrimiento por el que le fue otorgado en premio Nobel en 1971), pero es en la actualidad cuando está alcanzando una perfección que promete ponerla en el lugar que la ciencia ficción le ha reservado desde siempre. En poco tiempo estaremos acostumbrados a disfrutar de holografías como herramienta de comunicación, para espectáculos o en tareas educativas. Igual nos traerán de vuelta a unos jóvenes Abba, que nos permitirán ver de nuevo al gran David Atteborough quien, a sus 90 años, se ha puesto a disposición del equipo del Microsoft Mixed Reality Capture Studio para protagonizar su primer documental de realidad virtual. El estudio, situado en el cuartel general de la compañía en Redmond, está equipado con 106 cámaras, que graban la imagen desde todos los ángulos, y cuatro micrófonos para capturar audio. Las cámaras se dividen entre unidades infrarrojas y RGB que capturan la textura, el color y la forma de 30 a 60 frames por segundo. Durante la posproducción posterior, la malla generada puede manipularse para cambiar la iluminación o los colores en el modelo 3D.
 
Aunque de momento el sistema es lo suficientemente costoso como para que todavía quede un poco lejos imaginarse un equipo doméstico, Steve Sullivan, máximo responsable del estudio, cree que “lo más excitante será si conseguimos definir recuerdos personales y los hologramas se convierten en algo a lo que quieres tener acceso para preservar momentos y personas de tu vida. Todo el que viene al estudio termina por preguntarnos ¿puedo traer a mis hijos? o ¿puedo traer a mi abuelo. Entienden enseguida de qué va”. Mientras llega ese momento -Sullivan cree que en cinco o diez años podría ser habitual recurrir a los hologramas como recuerdos- en los estudios de Microsoft muchos creadores experimentan con la tecnología. Attenborough será, por ejemplo, el mejor guía posible en un recorrido por el Museo de Ciencias Naturales de Londres gracias a una producción de Sky Channel; mientras que el astronauta Buzz Aldrin (segundo hombre en pisar la Luna) ejerce de anfitrión en el planeta Marte en una instalación del Kennedy Space Centre de la NASA. Este es para Sullivan un ejemplo perfecto de buen uso de los hologramas puesto que “es muy significativo ver y sentir que estás interactuando con él, pero también te está enseñando algo en lo que tiene una gran credibilidad”.

Te puede interesar

Publicidad
Teléfono: (8)33-69-19
© 2018 Todos los Derechos Reservados de Grupo Plano Informativo.
Prohibida la reproducción total o parcial, incluyendo cualquier medio electrónico o magnético.