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Alimentos que pueden prevenir el cáncer

De acuerdo a un estudio realizado por especialistas, existen 13 alimentos que pueden reducir el desarrollo del cáncer.

Agencia | 22/02/2018 | 21:08
Lo alimentos que se consumen pueden afectar severamente muchos aspectos de la salud, incluyendo el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, tales como padecimientos cardíacos, diabetes y cáncer.
 
Muchos estudios, han demostrado que el desarrollo del cáncer, en particular, está muy relacionado con los alimentos que se consumen, sin embargo, muchos de éstos contienen compuestos beneficiosos que podrían ayudar a disminuir el desarrollo del cáncer.
 
Este artículo profundizará y analizará 13 alimentos que pueden reducir el desarrollo del cáncer según los estudios realizados.
 
1. Brócoli
El brócoli contiene sulforafano, un compuesto vegetal que se encuentra en las verduras crucíferas y que puede tener potentes propiedades anticancerígenas.
 
Incluir semanalmente el brócoli como acompañante en algunas comidas puede brindarte algunos beneficios para combatir el cáncer.
 
Un estudio de tubos de ensayo, mostró que el sulforafano redujo el tamaño y la cantidad de células de cáncer de mama hasta en un 75%.
 
De forma similar, un estudio en animales descubrió que tratar a ratones con sulforafano, ayudó a eliminar las células de cáncer de próstata y redujo el volumen del tumor en más del 50%.
 
Algunos estudios también han encontrado que un mayor consumo de vegetales crucíferos como el brócoli, puede estar relacionado con un menor riesgo de padecer cáncer colorrectal.
 
2. Zanahorias
Varios estudios han descubierto que incluir zanahorias en la dieta diaria está relacionado con un menor riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer.
 
Por ejemplo, una investigación analizó los resultados de cinco estudios y concluyó que comer zanahorias puede reducir el riesgo de cáncer de estómago hasta en un 26%.
 
Otro estudio encontró que una mayor ingesta de zanahorias se asoció con un 18% menos probabilidades de desarrollar cáncer de próstata.
 
Un estudio analizó las dietas de 1,266 participantes con y sin cáncer de pulmón. Descubrió que los fumadores actuales que no comían zanahorias tenían tres veces más probabilidades de desarrollar cáncer de pulmón, en comparación con los participantes que comían zanahorias más de una vez por semana.
 
Intenta incorporar zanahorias a tu dieta como un refrigerio saludable o un delicioso acompañante unas pocas veces por semana, y así reducirás potencialmente el riesgo de cáncer.
 
3. Frijoles
Los frijoles son ricos en fibra, la cual, según algunos estudios puede ayudar a proteger contra el cáncer colorrectal.
 
De hecho, varios estudios han encontrado que una mayor ingesta de frijoles puede reducir el riesgo de dicha condición.
 
Un estudio hizo seguimiento a 1.905 personas con antecedentes de tumores colorrectales, descubrió que aquellas personas que consumían más frijoles secos cocidos tendían a tener un menor riesgo de recidiva tumoral.
 
Un estudio en animales descubrió también que alimentar a ratones con frijoles negros o frijoles blancos, luego de inducir cáncer de colon, bloqueó el desarrollo de células cancerosas en hasta un 75%.
 
De acuerdo con estos resultados, comer unas pocas porciones de frijoles cada semana puede aumentar el consumo de fibra, y a su vez, ayudar a reducir el riesgo de desarrollar cáncer.
 
4. Bayas
Las bayas tienen un alto contenido de antocianinas, son pigmentos vegetales que tienen propiedades antioxidantes y pueden estar asociadas a un menor riesgo de desarrollar cáncer.
 
En un estudio, 25 personas con cáncer colorrectal fueron tratadas con extracto de arándano durante siete días, esto redujo el crecimiento de las células cancerosas en un 7%.
 
Otro pequeño estudio administró frambuesas negras liofilizadas (proceso en el cual se congelan y descongelan, conservándolas al vacío y a presión atmosférica baja), a pacientes con cáncer bucal, y mostró que disminuía los niveles de ciertos marcadores asociados al desarrollo del cáncer.
 
Un estudio en animales, encontró que alimentar ratones con frambuesas negras liofilizadas redujo la formación de tumores esofágicos hasta en un 54% y disminuyó el número de tumores en general hasta en un 62%.
 
De forma similar, otro estudio en animales demostró que al dar a los ratones un extracto de bayas, se descubrió que impedían la formación de varios biomarcadores de cáncer.
 
Con base a estos hallazgos, incluir una porción o dos de bayas en tu dieta todos los días puede ayudar a inhibir el desarrollo del cáncer.
 
5. Canela
La canela es muy popular por sus beneficios para la salud, puede reducir el azúcar en la sangre y aliviar la inflamación, se ha comprobado por medio de estudios que puede prevenir el desarrollo de cáncer mediante la mitigación de células cancerosas.
 
Estudios en tubos de ensayo y en animales, han descubierto que la canela puede ayudar a bloquear la propagación de las células cancerosas.
 
Un estudio de probeta descubrió que el extracto de canela podía disminuir la propagación de las células cancerosas provocando su mitigación.
 
Otro estudio de probeta mostró que el aceite esencial de canela suprimió el crecimiento de las células cancerosas en la cabeza y cuello, y también redujo significativamente el tamaño del tumor.
 
Un estudio en animales también mostró que el extracto de canela propicia la eliminación de las células tumorales, y también disminuía la cantidad de tumores que crecían y se diseminaban.
 
Incluir media o una cucharadita (2-4 gramos) de canela en tu dieta por día puede ser beneficioso para prevenir el cáncer, además, también te puede brindar otros beneficios.
 
Es importante resaltar que debes tener bajo control la cantidad de canela que consumes, ya que demasiada canela puede provocar ciertos efectos secundarios.
 
6. Frutos secos
Varias investigaciones han descubierto que comer frutos secos puede estar relacionado a un menor riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer.
 
Por ejemplo, un estudio analizó las dietas de 19,386 personas, descubrió que comer una mayor cantidad de frutos secos se asociaba con un menor riesgo de fallecimiento por cáncer.
 
Otro estudio siguió a 30,708 participantes durante un máximo de 30 años, descubrió que comer frutos secos regularmente se asociaba con un riesgo mínimo de padecer cáncer colorrectal, pancreático y endometrial.
 
Otros estudios han encontrado que ciertos frutos secos probablemente son aún más eficientes para evitar el desarrollo del cáncer.
 
Por ejemplo, las nueces de Brasil tienen un alto contenido de selenio, lo que puede ayudar a proteger contra el cáncer de pulmón en aquellas personas con bajo nivel de selenio.
 
De forma similar, un estudio en animales mostró que alimentar a ratones con nueces, disminuyó la tasa de propagación de las células cancerígenas de mama en un 80% y redujo el número de tumores en un 60%.
 
Estos resultados sugieren que agregar una ración de frutos secos a tu dieta todos los días puede reducir el riesgo de desarrollar algún cáncer en el futuro.
 
7. Aceite de oliva
El aceite de oliva está cargado de beneficios para la salud, por lo que no es de extrañar que sea uno de los alimentos básicos de la dieta mediterránea; varios estudios han encontrado que una mayor ingesta de aceite de oliva puede ayudar a proteger contra varios tipos de cáncer, aunque se necesita más investigación.
 
Una revisión masiva conformada por 19 estudios, mostró que las personas que consumieron una mayor cantidad de aceite de oliva, tenían un menor riesgo de desarrollar cáncer de mama y cáncer en el aparato digestivo, en comparación a las personas que tenían una ingesta más baja.
 
Otro estudio que analizó las tasas de cáncer en 28 países a nivel mundial, descubrió que las zonas con una mayor ingesta de aceite de oliva tenían menores tasas de cáncer colorrectal.
 
Intercambiar otros aceites por aceite de oliva en tu dieta es una manera simple de aprovechar sus beneficios para la salud. Puedes rociarlo sobre ensaladas y vegetales cocidos, o intentar usarlo en los marinados de carne, pescado o pollo.
 
8. Cúrcuma
La cúrcuma es una especia conocida por sus propiedades que mejoran la salud. La curcumina, su ingrediente activo, es un químico con efectos antiinflamatorios, antioxidantes e incluso anticancerígenos.
 
Un estudio analizó los efectos de la curcumina en 44 pacientes con lesiones en el colon que podrían haberse vuelto cancerosas. Después de 30 días, 4 gramos de curcumina al día redujeron la cantidad de lesiones presentes en un 40%.
 
En un estudio de probeta, se descubrió que la curcumina también disminuye la propagación de las células de cáncer de colon, al dirigirse a una enzima específica relacionada con el desarrollo del cáncer.
 
Otro estudio de probeta mostró que la curcumina ayudó a eliminar las células cancerosas de la cabeza y el cuello.
 
También se ha demostrado en otros estudios de probeta, que la curcumina es efectiva para desacelerar el crecimiento de las células de cáncer de pulmón, mama y próstata.
 
Para obtener mejores resultados, puedes incluir al menos de media a tres cucharaditas (1-3 gramos) de cúrcuma molida por día. Es recomendable usarla como especia para agregar sabor a los alimentos, combinarla con pimienta negra puede ayudar a aumentar su sabor.
 
9. Frutas Cítricas
Varios estudios fomentan que ingerir frutas cítricas como limones, limas, pomelos y naranjas se ha asociado con un menor riesgo de cáncer.
 
Un gran estudio encontró que los participantes que comieron una mayor cantidad de frutas cítricas, tenían un menor riesgo de desarrollar cánceres del tracto digestivo y tracto respiratorio superior.
 
Por otro lado, una revisión de nueve estudios encontró que una mayor ingesta de cítricos estaba relacionada con un menor riesgo de padecer cáncer pancreático.
 
Finalmente, una revisión de 14 estudios mostró que una alta ingesta (o al menos tres porciones por semana) de frutas cítricas redujo el riesgo de cáncer de estómago en un 28%.
 
Estos estudios sugieren que incluir algunas porciones de cítricos en tu dieta cada semana puede reducir el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer.
 
10. Linaza
La linaza posee alto contenido en fibra y grasas saludables para el corazón, según estudios, la linaza ayuda a prevenir el desarrollo del cáncer colorrectal y a mitigar las células cancerosas; incluir linaza en tu dieta puede tener resultados saludables.
 
En un estudio, 32 mujeres con cáncer de mama recibieron un panecillo de linaza por día o un placebo durante más de un mes.
 
Al final del estudio, el grupo de linaza presentó una disminución de los niveles de marcadores específicos vinculados al crecimiento tumoral, así como también redujo el número de las células cancerosas.
 
En otro estudio, 161 hombres con cáncer de próstata fueron tratados con linaza, lo que redujo tanto el crecimiento del cáncer como el número de las células cancerosas.
 
La linaza es rica en fibra, y otros estudios han demostrado que ayuda a proteger contra el cáncer colorrectal.
 
Puedes intentar agregar una cucharada (10 gramos) de linaza molida en tu dieta cada día, mezclándola en batidos, espolvoreando sobre cereal y yogur, o agregándola a sus postres horneados favoritos.
 
11. Tomates
Los tomates están repletos de muchos nutrientes, además poseen licopeno, es un compuesto que le atribuye el vibrante color rojo a los tomates, su mayor beneficio es que tiene propiedades anticancerígenas.
 
Varios estudios han descubierto que una mayor ingesta de tomates, sin importar su presentación, bien sea, crudos, en salsa, o como desees, podría reducir el riesgo de cáncer de próstata.
 
Para que aumentes tu consumo de tomates en tu dieta, puedes agregarlos a los sándwiches, ensaladas, salsas o platos de pasta.
 
12. Ajo
El ajo te brinda muchos beneficios para tu salud. El componente activo en el ajo es la alicina, se ha demostrado mediante múltiples estudios de probeta que este compuesto elimina las células cancerosas.
 
Varios estudios han encontrado una asociación entre el consumo de ajo y un menor riesgo de ciertos tipos de cáncer.
 
Un estudio de 543,220 participantes, halló que aquellos que comían muchas verduras Allium, como el ajo, las cebollas, entre otras, tenían un menor riesgo de cáncer de estómago en comparación a aquellos que rara vez las consumían.
 
Un estudio de 471 hombres, mostró que una mayor ingesta de ajo se asoció con un menor riesgo de cáncer de próstata.
 
Otro estudio, encontró que los participantes que comían mucho ajo, así como frutas y vegetales, tenían menos probabilidades de desarrollar tumores colorrectales. Sin embargo, este estudio no aisló los efectos del ajo.
 
En base a estos hallazgos, incluir de 2 a 5 gramos (aproximadamente un diente) de ajo fresco en tu dieta diaria, puede ayudarte a aprovechar sus propiedades favorables para tu salud.
 
13. pescado graso
El pescado graso a diferencia de los otros tipos de carne, te brinda grandes cantidades de Vitamina D y ácidos grasos Omega-3, nutrientes los cuales se creen que son responsables de las propiedades del pescado graso para prevenir el desarrollo del cáncer.
 
Un gran estudio mostró que una mayor ingesta de pescado se asoció con un menor riesgo de cáncer del tracto digestivo.
 
Otro estudio que siguió a 478.040 adultos, descubrió que comer más pescado disminuía el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal, mientras que las carnes rojas y procesadas aumentaban el riesgo de padecer dicha enfermedad.
 
En particular, los pescados grasos como: el salmón, la caballa y las anchoas, contienen nutrientes importantes como la vitamina D y los ácidos grasos omega-3 que se han relacionado con un menor riesgo de cáncer.
 
Por ejemplo, se cree que tener niveles adecuados de vitamina D protege contra y reduce el riesgo de cáncer.
 
Del mismo modo, se cree que los ácidos grasos omega-3 bloquean el desarrollo de la enfermedad.
 
Puedes adoptar dos porciones de pescado graso por semana para obtener una abundante dosis de ácidos grasos omega-3 y vitamina D, y así maximizar los beneficios potenciales para la salud de estos nutrientes.
 

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