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Comer demasiado rápido es un riesgo para la salud

Comer de una manera rápida puede conllevar serios problemas de salud.

Agencia | 28/11/2017 | 11:13

Muchas veces por las circunstancias laborales y el ahorro de tiempo tendemos a comer delante del ordenador y a engullir nuestros alimentos. La hora de la comida tiende a parecer más una tarea a concluir que un momento de calma para alimentar a nuestro organismo.

Pero aunque no lo tengamos en cuenta, nuestra forma de comer es tan importante como los alimentos que ingerimos. Y comer de una manera rápida puede conllevar serios problemas de salud.

Así lo acreditan las conclusiones presentadas acerca de los hábitos alimenticios de las Sesiones Científicas de la American Heart Association 2017.

Entre los problemas de salud que se asocian a la ingesta rápida de alimentos se encuentra el riesgo de padecer obesidad, tener un mayor número de reflujos y riesgo de padecer una presión arterial más elevada y niveles mayores de azúcar en sangre.

Así lo ha demostrado un estudio de la universidad de Hirosima en Japón tras cinco años de seguimiento de 642 hombres y 441 mujeres, clasificados  por su velocidad  a la hora de comer. Según los resultados las personas que comen más rápido tienen un 11,6% más de probabilidades de desarrollar alguno de estos síndromes metabólicos.

A pesar de estos estudios, la relación existente entre la velocidad a la hora de comer y los problemas de salud es algo que ya la ciencia conocía. La clave reside en que al comer rápido impedimos que las hormonas y los receptores de nuestro organismo le indiquen al cerebro que nos estamos llenando.

En otras palabras cuánto más rápido comemos más tarde nos llega la sensación de estar saciado. De esta manera somos capaces de introducir más comida a nuestro cuerpo de la que realmente necesita.

Según una investigación en China, las personas reducen su consumo de calorías en más del 10% si mastican su comida 40 veces frente a las 10 o 15 veces que solo hace un comensal rápido.

Cómo evitarlo
La solución para poder reducir nuestra velocidad a la hora de comer reside principalmente en centrarnos en el acto mismo de comer. Acudir a un comedor o sentarse a la mesa es algo que siempre deberíamos hacer cuando llega la hora de la comida. Evita comer en tu mesa de trabajo o mientras caminas por la calle.

Masticar más además beneficia a digerir la comida, ya que la saliva logra comenzar esa labor en la boca. Para comer más despacio prueba a imitar la velocidad del comensal más lento de la mesa. Habla solo entre bocados,nunca mientras masticas y sobre todo no esperes a estar claramente hambriento para decidirte a comer.

Siguiendo estos sencillos consejos podrás reducir tu velocidad a la hora de comer y reportar más beneficios a tu salud.

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