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¿Qué factores determinan que tu resaca sea tan desagradable?

Agencias | 05/11/2017 | 22:21
Quien más y quien menos sabe lo que es levantarse con resaca. Sus síntomas incluyen somnolencia, problemas de concentración, boca seca, mareos, molestias gastrointestinales, sudoración, náuseas, hiperexcitabilidad y ansiedad. Ahora, un nuevo estudio señala que no todas las resacas son iguales y eso depende del tipo de alcohol consumido y el tiempo dedicado a dormir tras la ingesta de alcohol.
 
Y eso se debe a que los diferentes alcoholes generan diferentes tipos de resaca. Según el estudio realizado en la Universidad de Oxford, la resaca del alcohol se desarrolla cuando la concentración de alcohol en sangre (BAC) vuelve a cero y se caracteriza por una sensación de miseria general que puede durar más de 24 h. La resaca del alcohol es un tema intrigante ya que se desconoce por qué estos síntomas están presentes después de que el alcohol y sus metabolitos se eliminan del cuerpo.
 
Aunque numerosos artículos científicos cubren los efectos agudos del consumo de alcohol, los investigadores han descuidado en gran medida el problema de la resaca, señalan los investigadores británicos. "Esta falta de interés científico es notable, ya que casi todo el mundo está familiarizado con los desagradables efectos de la resaca, que pueden surgir el día después de una noche de consumo excesivo de alcohol, y con la forma en que estos síntomas pueden afectar el rendimiento de las actividades", indican.
 
Según el estudio de la Universidad de Oxford,  las principales causas de la resaca y sus síntomas son la falta de sueño y la deshidratación severa, provocada por unas sustancias llamadas congéneres.
 
Éstas son unas pequeñas sustancias residuales, entre ellas el metanol, la histamina, el acetaldehído y algunos tipos de polifenoles, generadas en la obtención del alcohol que se generan en pequeñas cantidades durante el proceso de destilación y que en muchos casos resultan tóxicas para nuestro organismo. Los congéneres pueden producir cambios a nivel endocrino y en el sistema inmune.
 
Estos se encuentran en diferentes cantidades en las bebidas alcohólicas según su proceso de elaboración. De esta manera, las bebidas más fermentadas o reposadas, como el whisky, vino tinto, licores o coñacs, tienen más congéneres y producen más resaca que otras destiladas y filtradas como el vodka o la ginebra.
 
El segundo factor que a menudo no se incorpora en la investigación, es el efecto de la duración y la calidad del sueño para el estado de la resaca. Mientras que en los estudios de laboratorio a los participantes a menudo se les permite una noche completa de sueño, en la vida real, el tiempo para beber suele ser a expensas del tiempo de sueño. De hecho, los resultados de una encuesta reciente, muestran que algunos de los síntomas que se experimentan el día después del consumo excesivo de alcohol están significativamente relacionados con la duración y calidad del sueño y no con la cantidad de alcohol que se consumió.

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