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Estos son los hábitos que te están robando energía

La clave está en trabajar en armonía, al ritmo que nos dicte nuestro cerebro y cuerpo, no de exigirnos lo que no podemos dar.

Agencia | 22/10/2017 | 13:23

Si sientes que tu energía cada vez es más baja, este artículo es para ti.

Tenemos la capacidad de mantenernos tranquilos bajo presión gracias a un conjunto de habilidades como la paciencia, persistencia y, por supuesto, el intelecto.

Es importante llevar a cabo un plan para ejercer un mejor control, tomando en cuenta el tiempo que le dedicamos a cada una de nuestras actividades, con el fin de ser más eficientes y productivos.

Se trata de poner en la balanza los aspectos físicos y emocionales para lograr un estado de salud completo.

La clave está en trabajar en armonía, al ritmo que nos dicte nuestro cerebro y cuerpo, no de exigirnos lo que no podemos dar.

Estamos tan acostumbrados a laborar durante horas sin descanso que ya ni siquiera sabemos cómo actuar ante el tiempo libre.

Eres la válvula de escape
Por muy duro que suene, hay personas tóxicas que solo te utilizan para desechar sus problemas, disgustos, miedos y frustraciones.

Es mejor que no dejes que te llenen de esa mala energía, al menos no todo el tiempo, porque inconscientemente afectan tu día a día.

Tienes el poder de elegir quién entra a tu mundo y en quién inviertes tu tiempo. Por mucho afecto que le tengas a esa persona, está interfiriendo en tu desarrollo personal y es momento de que te alejes.  

Es parte del sistema natural, toda persona que se encuentra a tu alrededor solo viene a dos cosas: te ayuda a crecer o a hundirte.

Aunque tenga buenas intenciones, no significa que te hagan bien. Empieza a reducir el tiempo que les dedicas.

No cumples tus promesas

¿Por qué no has cumplido tus promesas? Es claro que pudiste haber cambiado de opinión en el trayecto, pero actúa, no huyas de tus responsabilidades.

Si ya no quieres hacerlo entonces ofrece una segunda opción y vuelve a negociar.

Retrasar lo inevitable desgasta. Cumple a tiempo para que los demás te tomen en serio.

Ha llegado el momento de decir ¡basta, no quiero! Y no pasa nada. Es mejor decir lo que sientes a tener que cargar con las consecuencias durante años.

No tienes prioridades
¿Qué es lo que realmente quieres en tu vida? Busca lo que te llene a nivel emocional y físico para que puedas estar tranquilo.

Llenar tu agenda de pendientes absurdos solo hace que pierdas el control y al final terminas satisfaciendo las necesidades de los demás sin importar lo que a ti te hace feliz.

Es válido tomar un respiro, observar tu momento y analizar las áreas de oportunidad. Recuerda que todo ser vivo necesita de pausas para crecer.

Si estás actuando sin parar, lo único que haces es tirar energía que ya no volverá.

Tu casa es un desorden
En un espacio limpio, ordenado y despejado automáticamente te sientes mucho mejor. Un lugar lleno de cosas que ni siquiera utilizas provoca ansiedad y apatía.

Si quieres empezar desde cero, lo primero que hay que hacer es darle vida a tu hogar, tirar las cosas que te roban energía. No lo olvides: menos es más.  

Convierte tu casa en ese lugar donde siempre quieres llegar, donde se respira buena vibra y relajamiento sin caer en la depresión.

No escuchas a tu cuerpo
Por la monotonía de los días olvidamos que somos seres vivos. Sometemos a nuestro organismo a largas jornadas, presión y estrés, sin escuchar lo que nos dice.

Es prácticamente imposible sobrevivir ante tanta exigencia. Necesitas tomar aire fresco, meditar y hacer ejercicio para eliminar toxinas.

Entre tanto, llevar una alimentación rica en vitaminas, minerales y nutrientes es indispensable para mantenernos saludables.

Llevas una vida sedentaria
¿Cada cuánto te mueves? No importa que pases mucho tiempo en la oficina: no acostumbres a tu cuerpo a estar sentado. Si lo haces, la función de tu organismo entra en un círculo vicioso de apatía.

Sin embargo, cuando empiezas a moverte y realizas, por lo menos, una caminata de 30 minutos al día, la liberación de endorfinas incrementa el nivel de energía que te mantendrá alerta.

Te preocupas en exceso
Preocuparse por los problemas cotidianos es normal. Lo alarmante es cuando no puedes controlar la preocupación, y la ansiedad es la que dirige las emociones.

Esta se manifiesta por medio de síntomas como:
-Inquietud
-Fatiga
-Tensión muscular
-Irritabilidad
-Insomnio

Esto sucede porque hay más actividad en el hemisferio cerebral izquierdo, es decir, el pensamiento lógico y racional trabaja sin parar.


 

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