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Mantente emocionalmente sano en el trabajo‏

Agencia | 11/09/2015 | 13:39
Mil veces lo hemos dicho: pasamos más tiempo en la oficina que en nuestra casa y por tanto vivimos gran parte de nuestra emocionalidad- positiva y negativa- en el lugar de trabajo. Conscientes de que nadie es “monedita de oro” y que para el otro, yo soy el otro, se hace fundamental tomar precauciones para sobrevivir dignamente (y disfrutar, si se puede) cada día en nuestro ambiente laboral. Para hacerlo más fácil, no está demás considerar 6 aspectos que debes cuidar para mantenerte sano emocionalmente en el trabajo.
 
1.- No todo se trata de tí. Cuando estamos cansados baja nuestro umbral de percepción, lo que significa que estamos mucho más atentos a todo lo que sucede alrededor. Es necesario estar conscientes de esos estados para no comenzar a ver cosas donde no las hay (“están hablando de mi”, “la reunión urgente a la que citó el jefe y a la que no me invitó, seguramente debe ser para reemplazarme”...” me miró con rabia” etc, etc)
 
2.-  Evita generar rivalidades. Por muy bien que alguien te caiga, por muy amigo que te sientas de esa persona, no prestes oídos a sus quejas con respecto a otro colaborador (a menos que sea tu responsabilidad, como encargado de Recursos Humanos o Jefe en tu trabajo) y menos alimentes esos comentarios, porque la energía negativa se contagia rápidamente y terminarás tan enfermo como quien hace el comentario.
 
3.-  En lo posible, no te involucres emocionalmente con alguien del trabajo. Las relaciones no son eternas y aunque pienses que “esta es para siempre” (o aunque lo sea), siempre traerá más problemas que ventajas, porque si bien están en el mismo lugar y conocen a las mismas personas, luego se aburrirán del contexto o pueden necesitar ponerse del lado de la pareja en un conflicto en el que no deberían involucrarse y demasiados etcéteras más que desaconsejan las relaciones emocionales en el trabajo.
 
4.-Planifica tus tiempos. Aunque tu labor sea creativa, es necesario poner horas para cada una de las acciones que se requieren. De otra forma, la dispersión puede generar un colapso emocional en el trabajo y el resultado sería más que desastroso.
 
5.- No te involucres en áreas que no te corresponden. A todos nos encanta ayudar y trabajar en equipo, pero eso no significa hacerse cargo de otras áreas. La sobrecarga termina agotando y a ratos te encontrarás dejando de hacer tus propias tareas por colaborar con el otro.
 
6.- Sal a la hora.  Ya bastante tienes con “vivir en la oficina”. Si te quedas más tiempo, no significa que seas más comprometido o que trabajes mejor, sino por el contrario. Lo más probable es que tus jefes piensen que no te la puedes con tu labor. Necesitas vida, para poder volver al día siguiente con ánimo a tu trabajo.

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