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Cómo no meter la pata en la fiesta navideña de la empresa

No te pierdas estos tips para saber qué si y qué no en esa gran celebración

Plano Informativo | 17/12/2014 | 13:36
Cuando llega ese día a veces estamos tan emocionados (o apenados) que no medimos las consecuencias de lo que hacemos o decimos, y es que, nos quitamos el traje de trabajadores para simplemente festejar, y no es lo más adecuado.
 
Seguro que como cada año terminaste diciendo cosas como “al año que viene no pienso venir”, “es la última cena de empresa en la que bebo tanto vino”, “no, no volveré a tener ese tipo de conversaciones con mi jefe”. Pero ha llegado un año más el momento en el que tendrás que volver a ir, tratar de beber menos vino y mantenerte alejado de tu jefe.
 
Para que no metas -en exceso- la pata, te recomendamos una serie de consejos que no puedes olvidar.
 
 
¿Voy o no voy?
 
Lo sentimos, tendrás que ir y lo harás por diferentes motivos. El primero de ellos es que no puedes quedar como el grinch de la empresa delante de tus jefes. El segundo es que, la intención clara de un evento de este tipo es promover el espíritu navideño, las buenas relaciones, fomentar el compañerismo… Si no vas parecerá que no estás interesado en el buen funcionamiento de la empresa, así que gana el sí. ¡Prepara tu outfit!
 
 
No es sólo placer, es trabajo
 
Aunque la cena y los drinks se desarrollen en un ambiente relajado, no debes olvidar nunca que sigue siendo trabajo. Aunque el objetivo de la fiesta es que todos se relacionen con todos, al final los jefes siguen siendo jefes y no hay que olvidarlo. No bajes la guardia y aprovecha la ocasión para llamar la atención con alguna idea brillante, envuelta en sencillez y relajación. ¡Triunfarás!
 
 
La hora de la Cenicienta
 
Si eres de los festejadores que no tienen fin, lo mejor que puedes hacer es ponerte una hora límite en la que abandonar la fiesta. Aunque los estés disfrutando mucho, es mejor que digan de ti que te fuiste el primero a que cerraste todos los antros de la ciudad. La cena de empresa también es el lugar para mostrar que eres un trabajador responsable y serio. 
 
 
Adiós excesos
 
El ambiente relajado del que estamos hablando constantemente es el que invita al exceso y a perder el control, algo que NO deberás permitir. Los excesos pueden ser de muchas maneras, desde comer demasiado a beber un número ilimitado de tequilas o a convertirte en el centro de atención de conversaciones controvertidas, ser el rey de la pista o convertirte en el chismoso que cuenta las rencillas de la empresa. La palabra clave para encontrar el equilibrio durante unas horas es serenidad. ¡Ve practicando!
 
 
Hola discreción
 
En medio de una celebración tendemos a disculpar los comportamientos equivocados del otro, porque pensamos que es efecto de la felicidad, el alcohol, la exaltación de la amistad. Ten cuidado con esos compañeros que siempre te han tenido envidia y no hables demasiado ni de tu vida privada ni de tus problemas porque encontrarán la manera perfecta en la que hacer uso malintencionado de esa información.
 
Ahora sólo queda abrir el armario, elegir look y no olvidar la sonrisa en casa. 
UCSLP - INTERNACIONALES

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